Sucede hasta en las mejores familias. Eventualmente, llega ese momento de la vida patriarcal y matriarcal en la que hay que enfrentarse al temible e inminente pedido de los más pequeños: “Quiero plata”. Ya sea para comprar golosinas y juguetes, o ir a dar un paseo con amigos, hay una edad en la que el tema de la mensualidad lo es todo. Por desgracia, no se le puede dar mucha vuelta a la cuestión: en el colegio, en el club y en cualquier otro lugar de esparcimiento, todos hablan sobre eso todo el tiempo, y el complot es más grande de lo que puede imaginar. Si uno tiene mesada, el otro también la quiere. Ante esta situación, no queda más remedio que fijar las condiciones y aprovechar el escenario como una oportunidad para enseñarles a sus hijos cómo administrar el dinero diario y explicarles cuáles son las ventajas de tener un buen ahorro.

A partir de esta premisa nace AgentPiggy, la primera plataforma financiera de Latinoamérica para niños que tiene como objetivo facilitar la enseñanza de buenas prácticas en la administración del dinero. Teniendo en cuenta que las nuevas tecnologías hoy son de uso fácil aún para los más chicos, Pablo Ambram y Maritza Lanas hicieron de esta idea una realidad y hoy esta startup colabora formando saludables hábitos financieros sobre la base del ahorro, el gasto responsable y la donación.

Si hay quien lo haga por usted, aproveche sin culpa

El modelo que ofrece AgentPiggy es bastante sencillo, dinámico, entretenido y educativo. Este chanchito online actúa como una alcancía virtual desde donde los pequeños administran de manera inteligente sus mensualidades. De esta forma, cada vez que finalizan una tarea diaria –definida previamente junto con sus padres, que puede ser ordenar la habitación, hacer la cama, terminar la tarea, lavar el auto o bañar al perro- deberán confirmarlo en la plataforma. Automáticamente, sus padres recibirán una notificación para estar al tanto de lo que hacen sus hijos (y, luego, poder corroborarlo en vivo y en directo). Por cada actividad realizada, los pequeños recibirán una cantidad determinada de “Piggy pesos”, que luego podrán canjear por premios en el marketplace integrado a la plataforma, donarlos a una fundación o ahorrarlos para obtener un premio mayor.

En la actualidad, AgentPiggy tiene tres tipos de modelos de negocios. Además de los clientes naturales, que son los padres de familia que adoptan este servicio para que sus hijos puedan aprender educación financiera, Pablo y Maritza brindan su servicio a empresas que tengan responsabilidad corporativa –uno de sus principales clientes en Chile es el Banco BBVA, para quien crean y administran el contenido de su programa “Adelante con tu Futuro”- y también trabajan con colegios, a los que les brindan un programa para que los estudiantes aprendan conceptos como ahorrar, gastar e invertir, en la práctica. Alrededor de 6 mil usuarios utilizan esta app para el manejo de mesadas y tareas del hogar; mientras que cerca de 3 mil niños en colegios aprenden con sus cursos y módulos financieros. Al mismo tiempo, estudian mercados para continuar expandiéndose por el globo. “En Brasil ya tenemos un partner local; en España aún buscamos el socio perfecto”, sostiene Pablo.

Los reconocimientos hablan por sí solos

En 2011, AgentPiggy fue escogida como una de las ganadoras del Desafío BBVA Innova y seleccionada por Movistar Innova como la Mejor Startup del Año. Un año más tarde, ganó ese mismo premio en los TNW Start Up Awards de Chile, concurso organizado por The Next Web, recibió otro por parte de Wayra Chile y fue uno de los 43 emprendimientos ganadores de la Segunda Convocatoria del programa ContactChile. Además, fue reconocida en el libro “Innovación Made in Chile”, donde se destacan los proyectos más innovadores creados en el país. Pero los reconocimientos no terminan allí y, si todo sigue tan bien como aparenta, los aplausos, premios y golpecitos en la espalda seguirán por un largo tiempo.

En marzo pasado, AgentPiggy obtuvo el sello “Parent tested, Parent approved”, un certificado por parte de esta organización que agrupa a más de sesenta mil padres de Estados Unidos que legitiman, de manera independiente y sin asistencia, si un producto cumple con ciertos requisitos de calidad; y, por brindar contenido seguro y adecuado para menores, también recibieron el premio KidSafe Seal.

“Los reconocimientos que hemos recibido han sido porque tenemos un producto innovador y que resuelve un problema real: la falta de educación financiera en las familias”, asegura Maritza, y continúa: “Esto nos motiva no solo para seguir avanzando en nuestra misión de educar a más niños, sino también porque valida que existe una necesidad en el mercado y que nuestro producto agrega valor a las familias”.