Curvas cerradas, intersecciones peligrosas. ¿Cómo saber cuándo acelerar, adelantarse o bajar la velocidad? Estas fueron algunas de las preguntas que se hizo Carlos Zamorano durante mucho tiempo y en cada uno de sus viajes en auto. Pues bien, el resultado fue su idea de aplicación APPDelantar, que le dio un reconocimiento en la primera edición de TAB Innovation. A continuación, el joven galardonado nos cuenta más acerca de su proyecto y la beca recibida por su talento y esfuerzo.

-Tu trabajo se llevó el premio a la “Mejor Idea de App para Automóvil” en TAB Innovation. ¿Qué significa eso para ti?

-Teniendo en cuenta que estoy en el paro (desempleado), esto me va a permitir trabajar en el mundo de las tecnologías, que es justo lo que quiero; además, con un reconocimiento que me puede abrir puertas en el futuro.

-¿Cómo funciona AppDelantar? ¿Cuánto tiempo te llevó proyectar esta idea?

-Esta idea se ha ido forjando kilómetro a kilómetro mientras iba conduciendo por carreteras. Me daba cuenta que cuánto más viajaba por el mismo camino, mejor lo conocía y esto me permitía decidir mejor en que tramos adelantar y en qué lugares esperar. Aprendí en qué zonas prestar mayor atención por las curvas más cerradas, las intersecciones peligrosas y los cambios de rasante con poca visibilidad. Ahora el objetivo es intentar ayudar al resto de los conductores. La aplicación actuaría como copiloto cuando se va a realizar un adelantamiento, informando al conductor de condicionantes que pueden afectarlo, como el estado de la carretera, el tráfico o el propio trazado de la vía.

-Porque hay que creérsela: tres razones por las cuales consideras que AppDelantar se merece el reconocimiento de TAB Innovation.

La razón principal es que APPDelantar aumenta la seguridad vial en las carreteras. Además, es innovadora: no existe una aplicación que se centre en este aspecto. Por último, incide fuertemente sobre la concienciación de los conductores en ser más prudentes sin aumentar el tiempo total del viaje.

-Has sido tocado por la varita mágica y, gracias a tu trabajo, recibirás una beca remunerada de hasta doce meses de duración en el Departamento de Internet y Redes Sociales de Citroën España. ¿Cómo imaginas que será la experiencia?

La afrontaré con muchas ganas de aprender, no solo centrándome en los aspectos más técnicos, sino también contribuyendo en las relaciones entre compañeros, partners y clientes.

-¿Cuál es tu mayor sueño para AppDelantar? ¿Cuáles son los próximos pasos?

-Mi sueño es que se pueda adaptar a las necesidades concretas tanto de empresas como de usuarios y ofrecer la mejor solución para conseguir el objetivo principal: salvar vidas. Lo que tengo que procurar es involucrar al mayor número de usuarios, organizaciones y partners en un solo proyecto común.

-¿Es este tu primer emprendimiento? ¿Qué consejos les darías a todos aquellos que estén pensando en comenzar este camino?

Sí, soy primerizo (risas). El consejo es ser muy crítico con uno mismo, partir de una idea sencilla, y aportarle muchos problemas para dar nuevas soluciones. Si al final se pueden evitar todos los problemas, esa idea de partida puede ser realidad. Una aplicación funciona si se la diseña desde la parte del usuario, no desde la del cliente ni desde la de la empresa que la desarrolla. Con esta manera de pensar, en la que el usuario es una persona como tú y como yo, y se deja el resto de detalles en segundo plano, se puede conseguir algo tan sencillo como que esas personas, por sí solas, quieran usar la aplicación.

-¿Cuál es la aplicación más sorprendente y genial que conoces? (¡Que no sea la tuya, claro!)

-No conozco una aplicación que quiera destacar por su genialidad, de todas puedo decir cosas buenas y malas. Una buena app es aquella que cumple sus promesas y con eso me conformo.

-Dos apps que todo el mundo venera y que tú consideras malas. ¿Se te ocurre qué se podría hacer para que fueran mejores?

-Ninguna de las aplicaciones que usa todo el mundo es mala, eso sería decir que todo el mundo está equivocado. Las únicas aplicaciones que se pueden tachar de malas son las que no hacen lo que prometen. Particularmente, las que más me gustan son las sencillas, rápidas y que no tienen que actualizarse con pequeñas utilidades que no se usan.

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