Y una vez más allí fueron Mark Zuckerberg y su pandilla a copiar al microblogging del pajarito celeste. ¿Con qué necesidad? ¿Cuál es el mérito de emular características e ir, poco a poquito, desplumando al ave que, al día de hoy, supera los 240 millones de usuarios y alcanza alrededor de 500 millones de publicaciones diarias? ¡Eureka! Ahí está el problema: es menester frenar semejante monstruo y lo antes posible.

Primero fue el status que, si bien no tuvo ni tiene límite de caracteres, es utilizado para compartir con amigos y fans un estado de ánimo, mensaje breve, una estrofa de una canción melosa o un poema dedicado a las medias naranjas. Pero, como era aburrido solo escribir una frase (y el copy-paste está a la orden del día), Facebook también agregó las arrobas para etiquetar a otros y alertarlos con una tímida notificación de que sus mates los tenían presentes en sus profiles. Para continuar con el cuento, se sumaron los hashtags, que también agruparon aquí diferentes contenidos bajo temas específicos, y el Graph Search, un motor de búsqueda pseudo stalker que ayuda a encontrar información específica no solo sobre amigos de la red social sino también sobre otros usuarios desconocidos. Así las similitudes continúan y, a este paso, lo harán por los siglos de los siglos.

De tendencias, hasta la coronilla

Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe y, basándose en esta quote, el equipo de la red social más poblada del sistema solar decidió sumar un espacio para tendencias, imitando al servicio de Jack Dorsey que tiene su trending topics. Así, se lanza una vez más al reto de probar que los numerales (#) ayudan a que el número de usuarios pegue un triple salto mortal y le quite lugar al enorme y continuo desarrollo de su contrincante. Según cuentan las malas lenguas, esta característica no se sumaría con la idea de utilizar el espacio para publicidad. Pero, seamos sinceros: suena sospechoso. Mucho más cuando se recuerda que en abril dejarán de existir las historias patrocinadas.

facebook

Por el momento, se trataría de un programa piloto y solo estaría disponible de manera limitada a usuarios de Estados Unidos, Australia y Canadá. De todas formas, es obvio que el intento de Facebook por parecerse a Twitter solo hace que la gente y los medios hablen de la poca capacidad que tiene la compañía del Señor Z para reinventarse y lo fácil que le resulta tomar features ajenas para incluirlas en su plataforma. Con la idea de mostrarle al mundo entero que no es una copia sino simplemente un servicio agregado a sus 1.200 millones de usuarios, el apartado “Trending” incluirá junto a cada tema una pequeña descripción, de manera que al hacer click sobre cada contenido, los usuarios accederán a un listado completo de las últimas actualizaciones referentes a esa tendencia. De todas formas, ya sea por la falta de privacidad, por el nacimiento de nuevas plataformas o por el fracaso de Facebook Home, cada día más usuarios se resisten a utilizar la red social y, según sostuvo el periódico The Guardian, en abril del año pasado más de 6 millones de usuarios en Estados Unidos dejaron de visitar su perfil de Facebook.

Si está tan claro que el usuario tipo de la Cara-Libro es rotundamente diferente al del nanoblogging, ¿por qué Zuckerberg se empecina en seguir “inspirándose”?

Fuentes imágenes: Facebook Newsroom, Regiosfera.