Como dijo el célebre empresario y magnate de la tecnología William Henry “Bill” Gates III: “el contenido es el rey”. Desde ya, que hay muchos que todavía no cayeron en la cuenta de esta realidad y se resisten a darle el lugar y la importancia que se merece. Por otra parte, están aquellos que entienden y valoran su papel en el juego pero no aciertan en sus decisiones a la hora de seleccionar a quienes tomarán las riendas del asunto y terminan eligiendo profesionales que –si bien son capaces de entregarles el material que se les solicita en tiempo y forma- no tienen el mejor background ni son expertise en su materia. La solución existe, no hay magia.

En 2010 nació Contently, una plataforma online y gratuita que tiene base en New York y que reúne a periodistas, bloggers y escritores freelancers y los acerca a editores que buscan a los mejores candidatos para llevar adelante múltiples tareas (o, como se autodefinen, un grupo de periodistas y nerds tratando de hacer algo genial). ¿Cuál es el fin? Sencillo: que aquellos que escriben puedan realizarse, haciendo lo que mejor saben hacer y que las marcas les den un espacio para, en conjunto, hacer el mejor contenido posible y contar las historias más interesantes. Aquí y en la China, la originalidad del branded content o content marketing es lo que cuenta.

La fórmula mágica para freelancers

Una de las ventajas de Contently es que permite que sus usuarios armen portfolios propios, agregando un resume y anexando sus notas, escritos y trabajos con la idea de que cada uno fortalezca su marca personal. Y, como la empresa ofrece y asegura contenido de alta calidad, también exige que las personas que lleven adelante la tarea sean pagadas “como Dios manda”.

Una vez que una marca, empresa o editorial se decidió por uno de los candidatos, se contacta con éste a través de la plataforma y, desde allí mismo, definen en conjunto los detalles de labores requeridos y fechas de pago, entre tantas otras cuestiones. Es de esa forma que Contently hace su negocio cuando, a cambio de facilitarle en un mismo lugar una base de periodistas talentosos y métodos que hacen más fácil el intercambio entre la fuerza de trabajo y un puesto, les cobra un fee mensual que varía de acuerdo al tipo de contenido que se solicite. Además de un 15% del paycheck a los seleccionados por el trabajo.

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9.000.000 de dólares y un desafío: brindar el mejor contenido

En 2012, la compañía fundada por Joe ColemanShane Snow y Dave Goldberg logró alcanzar una inversión de dos millones de dólares pero no fue hasta hace unos días que, gracias a Sigma West, Sigma Prime VenturesLightbankContour Ventures y David Lerner, la startup alcanzó la enorme suma de nueve millones en esta segunda ronda de inversión. ¿Y qué harán con tanto dinero? Fácil: construirán la plomería, los cimientos y la estructura de la industria del brand publishing. En primer lugar, se focalizarán en crear nuevas herramientas para su red que hoy cuenta con más de 27 mil freelancers y, luego, desarrollarán el software necesario para ayudar a los marketers a lograr mejores retornos de inversión en relación al dinero que utilizan en el sponsored content.

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Hacer un buen uso de las palabras es lo que cuenta

Muchos consideran que el periodismo es una profesión sobrevaluada (y Contently ayuda en alguna manera a derribar esta opinión ofreciendo buenos trabajos y una paga acorde, como sostienen en su manifesto) pero, frente a este punto de vista, ¿cómo llega un proyecto a reunir semejante cantidad de dinero? Para conocer la visión desde adentro, Red Innova se contactó con Shane Snow, periodista especializado en tecnología y CCO de Contently:

-¿Alguna vez imaginaste que un grupo de periodistas (profesión sobrevaluada por muchos) pudiese crear un proyecto que levantara $9M? 

-Jamás pensé que pudiésemos levantar tanta cantidad. De hecho, cuando estaba en la universidad, elegí especializarme en Negocios porque me habían dicho que los periodistas no hacían mucho dinero. Hoy estoy feliz y honrado de haber podido utilizar esa especialización –y mi training en periodismo- para hacer un buen uso y ayudar al equipo a llegar a ese resultado.

-¿Cuál es el mejor brand content del mundo y por qué?

-En nuestra web hay muy buen brand content y también mostramos ejemplos de cosas que están por ahí dando vueltas. Creo que una muy buena campaña del año pasado fue Chipotle’s Scarecrow. La historia es genial, tuvo once millones de views y una enorme cantidad de downloads. Se las arreglaron para hablar sobre sus valores a través de una historia de la compañía hecha ficción y también acerca de sus productos sin traicionar ni ofender a las visitas –algo difícil de conseguir. De hecho, una gran cantidad de vegetarianos aman Chipotle gracias a este contenido (¡y eso que vende carne!). Funciona porque realmente les importa que la comida sea saludable y orgánica. Pero es poderoso.

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-¡Cuéntame un episodio en el que te hayas quedado sin palabras!

-Un centenar de veces. La última fue cuando vi a SpaceX lanzar el cohete Grasshopper, que es un vehículo espacial que tiene la característica de volver a la tierra por sí solo. No podía creer las agallas que tuvieron para probar algo como eso. ¡Tampoco pude creer cuando funcionó! Suelo quedarme sin palabras al final de un buen libro. Hace poco terminé “Kafka on the road”, de Haruki Murakami y no emití palabra por una hora después de eso. Realmente te hace pensar.

En uno de sus artículosSnow cuenta cuáles son los proyectos de Contently a largo plazo: “Buscamos armar la arquitectura que soporte a la industria de la publicidad de marcas y ser los brazos que ayudan a los editores, con herramientas y talento, para que cuenten grandes historias a personas que las consuman y compartan”.