Los nuevos objetos voladores no identificados del siglo XXI se llaman drones o VATS. Se trata de pequeños helicópteros que sobrevuelan cortas distancias (por el momento) y, durante los últimos tiempos, se han vuelto toda una sensación porque, día tras día, se conocen nuevas ideas que los tienen como protagonistas para calmar las necesidades reales o ficticias del mundo actual. Conocer en profundidad la vida submarina puede ser de mucha relevancia para el mundo de la ciencia y de gran ayuda para los oceanógrafos que quizás tengan una herramienta más para pronosticar peligrosas tormentas o tifones y alertar a la gente de posibles accidentes. Sin embargo, que el gigante minorista Amazon anuncie que la empresa está trabajando en Prime Air, un servicio de delivery de productos con aeronaves no tripuladas es otro cantar. ¿Promesa futurista o ciencia ficción? De funcionar –hoy es imposible por problemas legales y de seguridad en Estados Unidos-, solo se enviarían productos de hasta dos kilos y medio de peso; con suerte y viento a favor, el próximo año.

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Espías escolares

Desde tiempos ancestrales, los alumnos se copian en los exámenes. La institución belga Thomas More Mechelen, cansada de la indisciplina de su cuerpo de estudiantes, decidió equiparse con un DJI Phantom que tiene cámara Go Pro. La idea es que el aparato sobrevuele las aulas durante el tiempo que sea necesario y reporte el estado del lugar con imágenes en tiempo real. Aunque por ahora tiene desperfectos –genera un impresionante ruido que distrae a los alumnos, además de que su autonomía no supera los 15 minutos-, se les acabó el juego y la cháchara, jovencitos.

Pequeños dispositivos que patrullan la ciudad desde los cielos

Alex Cornell es diseñador, músico y Director Creativo de Firespotter Labs y, hace un tiempo, creó“Our Drone Future”, un cortometraje que tiene a estos helicópteros inteligentes como protagonistas y cuidadores de la ciudad de San Francisco. Desde su punto de vista, estos aparatos se convertirán en vigilantes voladores de los cielos de enorme, pobladas y complejas mega ciudades. ¿Para qué? Para jugar el papel de súper policías: perseguir autos que estén violando reglas de tránsito, seguir de cerca los movimientos de los peatones para rastrear delitos y cuidar de los habitantes del lugar, además de tener la ventaja de alertar a la comunidad entera frente a posibles hechos de inseguridad o situaciones de riesgo.

Para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero

Todavía falta un mes y medio para que finalice la campaña en Kickstarter y, sin embargo, Timothy ReuterTJ Johnson y Chance Roth ya superaron doce veces el goal que habían fijado al comienzo y sobrepasaron los 410.000 dólares. De esta forma, el mundo está más cerca de poder conseguir suPocket Drone que, al plegarse, logra el tamaño de una pequeña tableta y tendrá un valor de entre 445 y 495 dólares. Este objeto volador creado por la compañía californiana AirDroid podrá utilizarse con el control remoto que viene junto al “juguete”, cualquier smartphone Android o un device con USB. Fácil, liviano, práctico y al alcance de todos (o, por lo menos, de aquellos que estén dispuestos a pagar el precio de esta herramienta que busca conquistar los cielos y volar alto para obtener las mejores fotografías y tomas de video).

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Lo que está claro es que, poco a poco, estos artilugios voladores están comenzando a masificarse. Por lo menos en la teoría. Y, más pronto de lo que imaginemos, tal vez podamos recibir nuestro pedido de pizza con extra queso o una nueva publicación best seller gracias a uno de estos pequeños objetos con hélices. En un futuro no tan lejano, quizás los cielos se llenen de smart drones y las postales cotidianas cambien radicalmente.

Fuente imagen: mocko.org.uk