“Es bueno decir que quiero que los escritores sean felices. No seré feliz si no hago dinero”, sostiene Michael Shapiro, fundador de la nueva plataforma de publicación digital The Big Roundtable.

Durante The Future of Digital Longform Conference, en la Universidad de Periodismo de Columbia, los editores y fundadores de The Big Roundtable, Narratively y Epic se juntaron para hablar sobre lo que han aprendido en todo el proceso desde sus lanzamientos, acerca del revenue de las publicaciones digitales y cómo el periodismo independiente puede hacer dinero en la era digital.

The Big Roundtable

Shapiro, que describió a The Big Roundtable como un Kickstarter para escritores, manifestó que su misión es ayudar a los escritores a ser leídos y bien pagados. “Me molestaba que las oportunidades para descubrirlos se estuviesen agotando”, aseguró. “Lo que quiero es ser una fuerza de disrupción”.

Como en Kickstarter, The Big Roundtable distingue trabajos creativos –en este caso, historias largas- y depende de los aportes de terceros. Los lectores pueden intervenir con la cantidad de dinero que quieran. “Si hubiésemos puesto un price point, hubiéramos tenido menos visitas y menos contribuciones”, manifestó Shapiro. Si bien no todos colaboran, los que sí lo hacen donan un promedio de diez dólares cada uno.

De todas formas, sostuvo que éste no es un modelo sustentable: “Es un negocio de monedas de cinco y diez centavos”. Se sobreentiende que The Big Roundtable está en búsqueda de revenue adicional. Luego de escuchar sobre los modelos de negocio de otros de los asistentes, declaró: “Wow, ¿por qué no pensé en eso? Soy una víctima más por formar parte de la vieja escuela”.

Epic

Josh Bearman, Editor y Co-Fundador de Epic, contó que su startup de publicaciones institucionaliza el proceso por el que él pasó hasta que sus historias fueron elegidas por Hollywood. “The Great Escape”, su historia publicada en Wired en 2007 fue adaptada para la pantalla grande y se convirtió en la película “Argo” en 2012.

Como periodista, generalmente escribía historias de diez mil palabras en seis meses, bajo especulación. “Solo lo hacía porque sabía que iba a ser elegida para una película”. Así fue como, junto a su Co-Fundador Josh Davis, decidieron escalar su proceso y conectar a periodistas con Hollywood. “Terminamos con un primer deal en un estudio que proveía gastos generales”, sostuvo.

La aventura también obtuvo fondos de Medium, la nueva plataforma digital de publicación de Ev Williams, Co-Fundador de Twitter. Epic planea pagarles a los escritores, aseguró Bearman, y la compañía ha juntado dinero en este tiempo. “Ahora me doy cuenta que hay una escala mucho más allá [de Hollywood], la publicidad”.

Por último, Bearman comentó que solo quiere encontrar una forma de invertir en las historias de calidad. Para ello está considerando VICE’s business models, que crean editoriales y contenido para publicidad apuntando a una demografía específica. Pero para él, el éxito está ganando un número grande de lectores de historias. Como escritor, “gastas mucho tiempo con estos personajes, aprendiendo acerca de la condición humana”, y ahora su reto es “compartirlo en diferentes formas”.

Narratively

“Cuando eres inteligente, hay una superposición entre el lado creativo, el editorial y el de negocios”, manifestó Noah Rosenberg, Fundador, Editor y CEO de Narratively. Su travesura, una ambiciosa publicación que se focaliza en historias de interés humano, fue lanzada en 2012 y ya es sustentable.

“Al día de hoy tenemos media docena de revenue streams”, sostuvo. Lo más lucrativo de ello es la agencia de contenidos de Narratively. “Tenemos un grupo de contribuidores muy dinámico y hemos sido capaces de utilizarlo para darle ventaja a la comunidad. Les damos a los contribuidores trabajos con buenas pagas y los liberamos para que continúen produciendo sus apasionados proyectos para nuestra plataforma”. Sin embargo, no planean pivotear Narratively en una agencia de contenido per se. “No es la razón por la cual nos metimos en esto”.

Noah sostiene que Narratively ha permanecido independiente de sus inversores durante el año que les llevó construir el producto y los catorce meses posteriores a su lanzamiento. “Somos muy afortunados de comenzar a generar revenue hace unos meses, no solo de publicidad sino también de esta agencia de contenido. Ahora estamos empezando a buscar inversores”.

La aventura debe su éxito a la exposición inicial que recibieron por su campaña en Kickstarter, además de su talentoso y devoto equipo y su disposición para experimentar con el negocio. Aunque los planes a largo plazo incluyen eventos en vivo, brand sponsorships y ángeles inversores, Rosenberg manifiesta que su meta a corto plazo es “pagarles a los contribuidores y editores lo que valen”.

“No tengo idea cómo se puede ingresar en el negocio de las revistas hoy”, afirmó Bearman, que empezó hace ocho años en publicaciones alternativas. Shapiro sugiere que cualquiera que quiera meterse en el legado de una organización como The Washington Post luego de la universidad, debería aprender lecciones de producción de video o web antes.

“Solo tienes que hacer buen trabajo. Con suerte llegará a lo más alto”, observó Rosenberg al tiempo que Bearman enfatizó sobre la importancia del self-marketing: “Las personas que tienen su propia marca no solo son buenos escritores, también son self-promoters”.

Texto: Grace Bello | Traducción: Red Innova | Fuente texto: www.contently.com/strategist | Fuente imagen: wvcreamery