Luis Von Ahn es el creador y actual CEO de Duolingo, la plataforma para aprender idiomas de forma gratuita que fue galardonada el año pasado como la Mejor Aplicación para iPhone con menos de dos años en el mercado. La idea es aprender jugando: practicar contra el reloj, perder vidas por respuestas incorrectas y más. Y es evidente que el negocio funciona, ya que alrededor de quince millones de usuarios de iOS la descargaron, y entre doce y trece hicieron lo mismo desde Android. Actualmente, el equipo de Duolingo está trabajando en incluir nuevos idiomas y esperan sumar más de diez nuevos antes de fin de año. A continuación, las palabras del creador de Captcha y reCAPTCHA.

-¿Cómo era en tu niñez y adolescencia, pensar y soñar con tecnología en Guatemala? 

-Siempre me interesó la tecnología. Cuando era niño, le pedí a mi mamá que me comprase un videojuego pero me compró una computadora.  Así que leí el manual de instrucciones para aprender sobre cómo funcionaba. Pero lo que más me influenció fue una idea que tuve cuando tenía más o menos diez años. Me di cuenta en algún momento que cuando la gente hacía ejercicios, al pedalear una bicicleta estacionaria o al levantar pesas, generaba energía eléctrica. La energía cinética de los movimientos que hacían podía ser transformada a electricidad. Entonces, quise abrir un gimnasio en el cual mientras la gente hacía ejercicios, generara electricidad. La idea es normal y mucha gente la tiene, pero fue esta forma de pensar que me llevó a crear reCAPTCHA.

-¿Cómo fue el proceso de invención del Captcha? ¿Creaste reCAPTCHA para que el mundo deje de odiarte?

Yahoo hizo una presentación en mi universidad y dijo que había un problema con “bots” o hackers, tomando todas sus direcciones de e-mail. CAPTCHA surgió como una simple idea para diferenciar a los humanos y computadoras: los humanos pueden leer letras distorsionadas pero las computadoras no las entienden. Por ejemplo, la razón por la que tienen que ingresar estas letras a la hora de comprar boletos para un concierto es para prevenir que los re-vendedores de boletos escriban un programa que compre todos los boletos del concierto dos a la vez. Resulta ser que doscientos millones de CAPTCHAs son ingresados cada día alrededor del mundo y cada vez que alguien ingresa un CAPTCHA, pierden alrededor de diez segundos de su tiempo. Y si multiplicamos diez segundos por doscientos millones, resulta que la humanidad está perdiendo alrededor de quinientas mil horas diarias ingresando CAPTCHAs, todo por mi culpa. Entonces me empecé a sentir mal. Pero me puse a pensar: ¿será que podemos lograr que, al mismo tiempo, haga algo valioso para la humanidad? ¿Será que existe algún problema gigantesco que no podemos resolver con computadoras pero que podemos descomponer en pedacitos tales que cada vez que alguien ingresa un CAPTCHA ayuda a resolver este problema? Y resulta ser que sí. Así que hoy en día, aunque no lo sepan, al ingresar un CAPTCHA no sólo están demostrando que son humanos sino también, al mismo tiempo, están ayudándonos a digitalizar libros. Estamos digitalizando alrededor de cien millones de palabras diarias. Eso es el equivalente a dos millones de libros al año, siendo digitalizados una palabra a la vez por gente alrededor del mundo al ingresar CAPTCHAs.

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-¿Qué te llevo a volcarte a la educación en tu siguiente proyecto Duolingo?

-Algo en lo que siempre quise trabajar era la educación. Soy profesor, es una pasión mía, así que quería hacer algo relacionado con la educación. Pero mis ideas siempre fueron influenciadas por mi país natal. Yo nací y crecí en Guatemala. Así que quería hacer algo relacionado a la educación, pero de tal manera que todos tuvieran igual acceso a ella, los pobres y los ricos. Guatemala es un país muy pobre, donde a la mayoría de la gente simplemente no le alcanza para pagar la mejor educación. De hecho, es comúnmente vista como algo que puede dar igualdad, pero en mi mente es lo opuesto: divide perpetuamente las clases sociales. Resulta ser que hay mil doscientos millones de personas en el mundo aprendiendo otros idiomas. Y la mayoría de estas personas, como ochocientos millones de ellos, están aprendiendo inglés y lo están haciendo para superarse en la vida, para obtener un mejor trabajo. Lo descabellado de esto es que la mayoría no tiene los recursos. Lo que yo quería desarrollar era una manera de enseñar idiomas totalmente gratis y, a la vez, producir la mejor manera de aprenderlos. Fue allí cuando la idea del gimnasio se me ocurrió otra vez. ¿Será que existe una manera de generar algo valioso de la energía mental usada por estudiantes aprendiendo otros idiomas? Y resulta ser que sí la hay. Cuando estudias un idioma, siempre tienes que hacer traducciones. ¿Qué tal si tradujeran materiales por los cuales alguien está dispuesto a pagar? Alrededor de treinta mil millones de dólares son gastados al año traduciendo cosas.  Entonces la idea es esta: primero, la traducción de idiomas a gran escala es necesaria. Segundo, hay más de mil millones de personas aprendiendo otros idiomas en el mundo. ¿Será que estas personas pueden hacer la traducción mientras aprenden? La respuesta es sí.

-Recientemente cerraron un acuerdo con Buzzfeed, ¿qué planes tienen para la nueva ronda de inversión obtenida?

Cerramos los acuerdos con BuzzFeed y CNN para financiar la educación gratis que ofrecemos en Duolingo. La nueva ronda de inversión se centrará en añadir nuevos idiomas y en el lanzamiento de nuestra propia certificación, que será similar al TOEFL pero por más o menos una décima parte del precio  y disponible desde el teléfono móvil.