Bajo el concepto de recuperar el poder y la autonomía de crear, fabricar y producir cosas –dejando de lado nuestro papel de meros consumidores y adoptando el satisfactorio rol de productores- hoy nos vemos envueltos en un mundo pro cultura DIY. Este movimiento, también conocido como maker, es un fenómeno basado en los pilares de la invención y, poco a poco, va consiguiendo más adeptos en todo el mundo. Un replanteo de las pautas de consumo, un hobbie, una terapia o tan solo una excusa para dar rienda suelta a nuestra imaginación. Cualquiera de esas definiciones se adapta bien con esta corriente que ha hecho del “Hazlo Tu Mismo” su lema.

Simplemente, la pasión de hacer algo

El experimental play es una nueva tecnología que nos invita a jugar y a empaparnos todos del Do It Yourself Movement. Algunos ven a los makers como entusiastas que juegan con la tecnología para aprender de ella. Sí, aprender jugando, no puede haber nada más divertido que eso, tengamos la edad que tengamos. A través de pruebas y experimentos, desarmes y rearmados. Sin dudas, un proceso en el que emergen nuevas ideas. Fuente de innovación continua y renovable. Hoy los emprendedores e inventores no dependen exclusivamente de las enormes empresas para hacer realidad sus ideas.

No tener que levantarnos del sillón en medio de una película para abrirles la puerta a nuestras visitas o entrar a bañarnos en cualquier momento sin estar pensando en que en medio de nuestro baño pueden llegar amigos y nosotros no escuchar el timbre pueden dejar de ser problemas de nuestra vida cotidiana. Chui es un intelligent doorbell con reconocimiento facial que se propone ser un device que cuida y monitorea nuestro hogar, además de hacerlo socialmente inteligente. Gracias a su cámara y un previo registro de los rostros de las personas que conocemos y tienen permiso para ingresar a nuestras casas, este aparato podría simplificarnos la vida. Tan solo con la ayuda de un mágico smart lock, una web app y una mobile app para recibir las notificaciones y ver quién está detrás de la puerta.

Chui

Bienvenidas, criaturas hacedoras

Para que este movimiento sea real, no solo tiene que haber una necesidad de hacer algo nuevo, diferente o disruptivo: las nuevas tecnologías son el segundo ingrediente, tan vital como el primero. Y, gracias al aumento del acceso a éstas, hoy el horizonte se abre ante nuestros ojos, brindándonos un amplio espacio para dejar volar nuestra imaginación y alcanzar objetivos más complejos y desafiantes. Afortunadamente, millones de personas alrededor del mundo comparten esta filosofía, poniendo en evidencia el espíritu y la magia de esta visión: criaturas hacedoras que se especializan en diferentes disciplinas llevando al límite las posibilidades de la tecnología.

Un documento desde adentro

“Maker” es un proyecto exitoso que levantó casi treinta y tres mil dólares en Kickstarter, un poco más del doble de su objetivo, y es un documental sobre este movimiento y su impacto en la cultura y economía de Estados Unidos. El entusiasmo y el ímpetu de la revolución de la impresión 3D son mostrados de la mano de las figuras claves que participan de este.

MovimientoMaker

Si bien desde que el hombre es hombre las personas hacen sus propias herramientas para ciertos fines, en algún momento descansamos en otros y nos colgamos de la nube. Pero el movimiento maker está aquí para quedarse, eso es algo que cada vez menos gente pone en duda. Los mayores desafíos hoy son el de acercar esta visión a la educación y focalizar en el boom que es hoy el internet de las cosas. Es probable que pronto empiecen a aparecer increíbles creaciones, como la de estos estudiantes que armaron un estetoscopio con un smartphone. Can’t wait!

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