¿Qué estás leyendo? ¿Qué leíste en el pasado o te gustaría leer en el futuro? Esa es la misión de Lectorati, una red social que busca ayudar a los lectores a encontrar aquellos libros que aman y compartir sus opiniones y experiencias con el universo que disfruta sumergirse en el mundo de las historias narradas por otros. Calificar ejemplares con estrellas, comentar textos o ver las bibliotecas de otras personas que tienen gustos semejantes a los nuestros son algunas de las posibilidades que nos abre esta plataforma. A continuación, la entrevista que Red Innova le hizo a Juan Ramiro Fernández, Founder y Chief Reader de Lectorati.

-¿Qué te llevó, en un universo de emprendedores concentrados en tendencias y tecnología, a crear una red social sobre libros?

-Las redes sociales siempre se construyen alrededor de un “objeto social”: en el caso de Instagram es las fotos, en el caso de Foursquare son los lugares y, en el caso de Lectorati, son los libros. A los lectores nos gusta contar qué estamos leyendo y enterarnos de lo que leen los demás para, de esa manera, descubrir libros que de otra manera no descubriríamos.

-¿Cuál es el modelo de negocio de Lectorati? ¿Hasta dónde puede escalar?

-Hay dos vías de revenue: la venta de libros por afiliación y la venta de publicidad. Escalará tanto como los usuarios quieran descubrir y luego comprar sus libros a través de Lectorati. Por suerte, creemos que mucha gente va a hacerlo.

-¿Qué te gustaría que suceda entre los usuarios de Lectorati dentro o fuera de la plataforma? ¿Comunidades, intercambio de libros, grupos de lectura?

-Por un lado, me gustaría que toda la actividad se produjera dentro de Lectorati pero, por el otro, quisiera que fueran los mismos usuarios –de hecho, ya está pasando- los que nos sugieran features y herramientas que van a utilizar para activar su propia comunidad.

-Lanzaron…, ¿y ahora qué sigue? ¿Cuáles son los próximos pasos?

-Es cómico que siempre hablemos de “lanzar” un sitio, como si fuera un cohete que –una vez pasado ese momento escalofriante de tomar velocidad, los motores al máximo y la posibilidad de explotar como una bomba- alcanzara una velocidad de crucero y de ahí todo estuviera más tranquilo. Lanzar un emprendimento es estar en “eterno lanzamiento”, siempre con la posibilidad de explotar por los aires, de que algo falle. Supongo que los próximos pasos consisten en asegurarnos de que no se apague el cohete. Con eso nos conformamos.

-¿Qué libro te marcó para siempre y lo recomendarías una y otra vez? 

-La edición infantil de “20.000 leguas de viaje submarino”, de la colección infantil Billiken. Fue el primer “libro” que leí y supongo que la fascinación por la tecnología victoriana, por el Capitán Nemo, no solo marcaron mi gusto por la ciencia ficción, sino mi eterno romance con la tecnología.

Fuente imagen: www.lectorati.com