Si antes de leer la columna decidís ir a googlear el término “barding”, ni te gastes. Se me acaba de ocurrir al ponerme a escribir, ya que claramente el término a utilizar es bardear. Pero en todo este tema de Social Media siempre queda mejor hablar en inglés, ¿no? Hablamos de la tendencia a mover nuevas barreras en la voz de las empresas en redes.

Tanto Lebron James (estrella de los Miami Heats) como David Cameron (Primer Ministro inglés) están acostumbrados a las ventajas y desventajas de la fama. Sin embargo, hay una desventaja que han aprendido por el camino difícil en los últimos años: las redes sociales le han dado voz a aquellos que no la tenían. Fanáticos deportivos, consumidores y votantes sólo eran escuchados en sus elecciones. Un político sólo necesitaba ganar las elecciones para demostrar que “tenía razón”. Hoy, aún en situaciones en donde la victoria electoral es contundente, escuchamos a votantes y militantes hablar durante los años de mandato en Twitter, en una especie de minuto a minuto político incesante.

En las últimas semanas hemos visto empresas que, a través de las redes, se le animan al discurso político. Hace unos días la plataforma de contenidos Netflix se desquitó de manera genial, nada menos que con  el Primer Ministro inglés, el Conservador David Cameron.

Resulta que Cameron había comentado hace tres días que no entendía “las nuevas maneras de ver televisión, como Netflix” en la mitad de una visita a una tienda en donde (palabras más, palabras menos) realizó una oda a “los viejos tiempos” y se enorgulleció de ver el Mundial en un televisor de tubo de 28”.

La respuesta de Netflix es contundente y genial:

Netflix

Algo así como: “Hola David Cameron, lamentamos escuchar que Netflix ‘te desconcierta’. Aquí una guía que te puede ayudar a entenderlo, un bit a la vez”.

Momento. ¿Una empresa bardeando (disculpen, usemos “haciendo barding” que queda mejor) a un Primer Ministro? ¿Qué sigue? ¿Una bebida tratando de cobarde y perdedor a una superestrella? También lo vemos: Gatorade aprovechando que Lebron James no utiliza su producto y subiéndose a la ola viral que se generó cuando el jugador salió acalambrado de la final faltando minutos decisivos para posicionar su producto. Ante la “ocurrencia” de un usuario (a decir verdad, creado por la misma compañía para desarrollar el relato) que le pregunta a la bebida isotónica: “¿Dónde está tu mágica ciencia del deporte para prevenir calambres en tu cliente número 1 Lebron James?”. La empresa respondió: “La persona acalambrada no es nuestro cliente, nuestros atletas pueden soportar el calor”. Luego, ante el tweet “¿Dónde están cuando Lebron los necesita, Gatorade?”, contestaron con un sobrio (y sobrador) “Estábamos esperando al lado de la cancha, pero él prefiere tomar otra bebida”.

NBA

¿Les conviene a las marcas entrar en esta lógica? En principio, fueron las dos marcas más nombradas del día a nivel mundial. Miles de artículos periodísticos las han mencionado. ¿Tendrán repercusiones? Probablemente. De hecho, Gatorade ya ha salido a disculparse, pero el ruido ya fue generado.

Las empresas están entendiendo que el juego social es distinto a lo que conocían a la perfección. Saben también que el “barding” es de ida y vuelta, están abiertas a recibir miles de ataques. Sin embargo, la alternativa al nuevo esquema ya la conocen y le temen: la intrascendencia digital. Veremos cómo evoluciona la comunicación viral. Sin embargo, ya ha sido iniciado gracias a la los gustos vintage de un gobernante y los calambres de un campeón.

Fuente imagen: http://www.bcsn.tv/

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