Esta semana tuvimos la chance de probar una beta (una versión que representa generalmente la primera completa del producto) de uno de los juegos más esperados de este año. Destiny es una extraña mezcla de muchas cosas. Por un lado, es un shooter primera persona, con un multiplayer online que tiene profundas raíces de RPG (Rol Playing Game), situado en un mundo abierto dispuesto a ser completamente explorado por el jugador.

Es desarrollado por Bungie (creadora de la saga Halo) y publicado por Activision. Inicialmente, el CEO de Activision, Robert. A. Kotick, declaró que el presupuesto de desarrollo de Destiny había sido de 500 millones de dólares. Sin embargo, el COO de Bungie, la otra empresa involucrada, Pete Parsons aseguró en una entrevista que ese número estaba inflado. El juego verá la luz en Playstation 4, Playstation 3, Xbox One y Xbox 360 el 9 de septiembre de este año.

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Halo nos ponía en el papel de un héroe intergaláctico, una aventura a través de la galaxia y el jugador era la última esperanza para salvar el planeta. Pero Destiny nos propone una clase diferente de espacio exterior, donde la humanidad ha logrado conquistar la galaxia. Ese logro no pudo mantenerse en el tiempo y ahora debemos manejar a uno de los guardianes, un grupo encargado de proteger lo que queda de esa época dorada. Estamos en un universo en decadencia, lleno de guerras y miseria.

Ni bien comienza el juego, cada jugador debe construir su propio personaje. La primera decisión es la raza: podemos ser humano, elfo o un robot. Pero esto solo afecta al player en un sentido estético. Es en la segunda elección cuando se empieza a entender lo importante de las decisiones a la hora de customizar el personaje. Se puede decidir entre ser un titán, un cazador o un brujo, cada uno con sus propias especialidades y distintas habilidades. Mientras el titán es un guerrero, los cazadores utilizan armas con rango y los brujos tienen poderosos hechizos.

Hay notables diferencias en términos de fuerza, velocidad, armadura y habilidades especiales entre distintas clases. Al igual que en juegos como World Of Warcraft o Diablo, matar enemigos significa ganar experiencia, ésta hace que se pueda subir de nivel y cada nivel desbloquea nuevos poderes.

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Este videogame permite jugarlo solo, en cooperativo en misiones o en un deathmatch de hasta doce jugadores. Cuando se juega en el modo single player no nos sentimos tan solos ya que nos acompaña un drone volador con la voz de Peter Dinklage, es decir, Tyrion “The Imp” Lannister en Game Of Thrones.

Aún estamos viendo una parte pequeña de Destiny, todavía quedan preguntas sin contestar. La historia por ahora es un misterio y el sistema de juego online todavía tiene cosas que pulir. Pero esta beta se siente tan cómoda, tan sólida que nos genera una gran esperanza en el juego. No hay duda de que se siente una herencia desde la saga Halo, pero Destiny es lo suficientemente ambicioso para seguir adelante por sus propios atributos, una mezcla perfecta entre varios géneros que no son fácilmente fusionables. Si Destiny puede contra la presión y logra mantener servidores veloces y hacer que el usuario se sienta cómodo en este mundo de ciencia ficción, estamos -sin lugar a duda- ante uno de los mejores juegos del 2014.

Fuente imagen: gamespot.com

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