Cada vez es mayor la cantidad de gente que se debate entre un trabajo por proyecto o uno a tiempo completo. Un puesto permanente, con salario fijo es lo más tradicional, pero más y más personas eligen ser autónomas o freelancers. Las que deciden trabajar bajo esa modalidad, pueden presumir por la libertad de la que disfrutan, o bien, quejarse por la exigente carga laboral.

Cada puesto de trabajo, sea por proyecto o por tiempo completo, depende de la industria en la que se trabaja y la empresa para la que se trabaja, pero hay ciertas cosas que se pueden esperar si uno está evaluando ser autónomo.

Ventajas:

  • Se paga por hora trabajada: trabajar desde temprano y quedarse hasta tarde no resulta un problema cuando viene reflejado en las ganancias.
  • Independencia: muchas veces, el trabajo autónomo implica trabajar desde casa, pero incluso in-situ, la exigencia es menor, en comparación con los empleados.
  • Hacer la parte emocionante del trabajo y luego irse a casa: en general, se trabaja en un proyecto; cuando éste se termina, uno puede irse a casa. No tiene que quedarse haciendo tareas de mantenimiento.
  • Posibilidad de ganar más dinero: todo el mundo sabe que en empleos de tiempo completo, el trabajo duro no siempre es recompensado. En cambio, para el freelancer, el dinero que se gana es directamente proporcional al tiempo trabajado.
  • Adquirir habilidades rápidamente: la exposición a una amplia variedad de proyectos y entornos de trabajo acelerará el desarrollo de sus habilidades. Y conocer a una gran cantidad de gente, ayuda a acrecentar sus contactos.

Desventajas:

  • Se paga por hora trabajada: si no trabaja, no se le paga. Esto se da en vacaciones o en los espacios entre un trabajo y otro. Lo ideal es planear con anticipación, crear un presupuesto y contar con un fondo de emergencia.
  • Los beneficios corren por su cuenta: obra social, impuestos, viáticos, todo suma cuando se pagan aparte. Esto se debe tener en cuenta a la hora de aceptar un trabajo freelance.
  • Ser de baja prioridad: los autónomos son generalmente de menor prioridad para algunas compañías que sus empleados de tiempo completo, y el lugar de trabajo puede reflejar eso (escritorios dentro de armarios, sillas rotas, etcétera).
  • El ajetreo: un trabajador autónomo está constantemente en búsqueda de trabajo. Antes de terminar un proyecto, debe asegurarse tener el próximo. Esto puede ser muy estresante.
  • Incertidumbre laboral: el verdadero riesgo a tener en cuenta es que el trabajo se puede cortar en cualquier momento. Afortunadamente, la mayoría de los gerentes tienen la capacidad de planear con anticipación, pero incluso así no se obtiene total seguridad.

En conclusión, el trabajo freelance no es para todo el mundo, y pasar a ser autónomo después de muchos años trabajando en relación de dependencia puede significar un cambio vertiginoso para el que se debe estar preparado. Por eso, antes de tomar esta decisión, hay que tener en cuenta que requiere de mucha planificación y auto-motivación.

Depende de uno conseguir el próximo empleo, trabajar las horas suficientes, pagar sus propios gastos médicos y adicionales, y buscar el crecimiento profesional. Sin embargo, la independencia y la capacidad de desarrollar sus habilidades a un ritmo más veloz puede ser financiera y personalmente gratificante.

Fuente imagen: savvysugar.com