“I’ve got you under my skin”, dice una canción de Frank Sinatra. Y, como parte de una historia de ciencia ficción que podríamos haber imaginado hace apenas algunos años, hoy tenemos la posibilidad (la milagrosa y loca oportunidad) de implantarnos gadgets en nuestros cuerpos. Es así: en un mundo tan adelantado como éste, hay personas que buscan unir tecnología con el aparato humano y los cyborgs optan por introducirse debajo de la piel los más maravillosos objetos tech que pudiéramos concebir. A continuación, te acercamos cuatro criaturas que decidieron ponerle el cuerpo a la situación, nunca mejor dicho.

Neil Harbisson

Harbisson viene de un mundo donde el color no existe: tiene acromatopsia, una condición congénita visual que le hace ver el mundo en blanco y negro. Se dio cuenta que había relación directa entre el color y el sonido y, como puede percibir el sonido, empezó un proyecto para extender sus sentidos. Así fue como en 2004, y junto a Adam Montandon, Neil Harbisson desarrolló un device llamado “eyeborg”, que traduce colores en sonidos y notas musicales, y las lleva a su cerebro. Y, seis años más tarde, co-fundó Cyborg Foundation, que ayuda a las personas que necesitan o quieren un implante tech.

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Tim Cannon 

Supongamos que hemos tenido un día difícil, un día realmente difícil. De esos que te dejan sin energía y de los que es difícil reponerse. Tim Cannon creó un dispositivo que releva todo lo que pasa dentro de tu organismo: Circadia. Entonces, luego de una jornada dura, el device comunicará la situación estresante para crear el mejor ambiente en el hogar. Tim controla toda la información desde su tablet y, a la vez, puede controlarlo con otros devices en su casa.

TimCannon

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Amal Graafstra

Somos muchos los que alguna vez soñamos con abrir la puerta del auto, prender luces o loggearnos en nuestras computadoras con tan solo un movimiento de mano o pase de magia. Amal Graafstra lo hizo posible. ¿Cómo? A través de implantes RFI (radio-frequency identification) que se aplicó en las manos. Con un procedimiento de tan solo cinco minutos realizado por un cirujano plástico, el chip -que había sido programado con acceso y bloqueos, y tiene el tamaño de un grano de arroz- quedó insertado

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Rich Lee

Lee, cansado de ir de aquí para allá con auriculares, decidió colocarse dos imanes en los cartílagos de la parte exterior de las orejas, que está conectados a un amplificador. Conocido en Estados Unidos como Bodyhacker, afirma que el sonido de sus auriculares es perfecto y su próximo reto es conectar los altavoces al GPS para recibir las instrucciones directamente a sus oídos.

RichLee

Fuente imagen: venturebeat.combroadsheet.iegruporeforma.elnorte.com

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