Hohokum no es un juego para cualquiera y a penas comienza lo pone en evidencia. El título muestra respeto desde el principio. En vez de guiarnos con un tutorial lento, lleno de mensajes explicando cada uno de los botones, nos invita a un viaje de prueba y error, a descubrir la aventura por nosotros mismos.

Hohokum es un videojuego artístico desarrollado por Honeyslug en colaboración con el artista Richard Hogg y Sony Santa Monica para PlayStation 3, PlayStation 4, y PlayStation Vita. El jugador controla una serpiente de colores explorando 17 mundos que van desde una boda hasta un parque de diversiones. Cada nuevo mundo presenta sus propias reglas y personajes, en cada uno de ellos tenemos que descubrir cómo solucionar distintos puzzles que siempre tienen relación con el escenario que estamos visitando.

Su jugabilidad no es lineal y se presenta ante nosotros como una experiencia audiovisual, su fuerte radica en la explosión de color y lo hipnótico de sus dibujos. No hay dos mundos iguales, cada uno es creativo a su manera y al descubrir que es lo que hay que hacer nos contagian una sonrisa. Sin embargo, cuando no podemos avanzar o descubrir cual es el objetivo esa sesión de relax se transforma en una verdadera prueba de compromiso hacia el juego.

Es probable que el desafío más grande sea describir el juego, ya que muchos de los mundos en Hohokum no tienen sentido. Movemos nuestra serpiente de colores a lo largo y ancho del mapa sin poder atacar ni comunicarse con las personas que nos vamos cruzando y nuestra única opción es golpear los objetos correctos o subir a nuestro cuerpo a los personajes indicados para que realicen ciertas acciones. Por ejemplo, en uno de los mundos se está celebrando una boda y en el fondo hay un río de vino. Nuestro objetivo es llevar a todos los invitados al salón, recoger a los mozos y sobrevolar el río mientras llenan sus copas para luego distribuirlas entre los invitados.

LEE TAMBIÉN: Simulador de apocalipsis zombie 

Hohokum se ve y se juega como ningún otro, su presentación es rara pero al mismo tiempo se siente fresca. Volamos sobre montañas violetas y monumentos amarillos, todo se siente vivo, esperando que los toquemos. Descubrir que tenemos que hacer en cada uno de los mundos es una proeza difícil de realizar, pero cuando finalmente destrabamos un objetivo nos sentimos inteligentes, felices, parte del paisaje que propone el título.

¿Estás intrigado? Deberías. Hohokum es una de las experiencias más refrescantes del año, cruza la línea entre un juego y arte interactivo y no hay nada como él en el mercado actual. Es un videogame para jugar con la mente abierta y una actitud relajada, no es un juego con profundas mecánicas o puzzles inteligentes: es un hermoso parque de diversiones digital que espera a ser explorado.

[youtube width=”560″ height=”315″ video_id=”UHSRprHMb8I”]

Pros:

– Su presentación artística.

– Soundtrack.

– Originalidad.

Contras:

– Objetivos confusos.

– Simple jugabilidad.

– Situaciones muy extrañas.

Puntaje: 7.5

Fuente Imagen: Playstation

Compartir