Pocas cosas me sacaron tanto de mi zona de confort como cuando hace unos años viajé con un grupo de amigos a aprender a volar en parapente. Los viajes entre mis amigos se definen por votación y de más está decir que ese año perdí.

Así que viajé a Tafí del Valle en Tucumán bastante asustado, pero decidido a empezar el curso, que sabía que comienza en un lugar llano como el living de mi casa. Después suponía que lo próximo era volar en tandem con un profesor a mi espalda y a eso me animaba. Y cuando llegara el momento de volar solo veía que hacía.

La experiencia fue súper interesante y lo que voy a hacer ahora es una serie de cuatro posts vinculando lo que viví al aprender a volar con las etapas de emprender y fundar una empresa. Comencemos por el principio. Efectivamente, el primer día comenzamos en un lugar bastante llano. Como el parapente necesita de la pendiente para que te despegues del piso, no había riesgo alguno de salir volando. Pero la realidad es que, como este video ilustra, la experiencia fue mucho más difícil de lo que esperaba.

El ala (así se llama la parte de arriba del parapente) era imposible de controlar y el viento me llevaba para cualquier lado. Pero lo que en realidad estábamos haciendo era preparándonos para lo que venía.

Al iniciar el proceso de emprender, la preparación también es esencial. Por varias razones:

1. Vencer el miedo. Al igual que en el parapente, al emprender nos enfrentamos a cosas desconocidas. Las incógnitas son múltiples. Desde la reacción del mercado a nuestro producto/servicio hasta las dificultades para obtener financiamiento. En todos los órdenes de la vida, estar preparados nos ayuda a vencer el miedo de intentar algo nuevo.

2. El hecho de que tengas ganas no te da derecho a hacerlo. Uno puede querer arrancar de la punta de una montaña, pero si no sabes levantar el ala del suelo no vas a llegar muy lejos. Emprendiendo, el hecho de haber tenido una idea no te convierte automáticamente en la persona ideal para llevarla adelante. Ese derecho hay que ganárselo. Y se gana preparándose. Yo siempre digo cuando doy charlas que el desafío más grande con los inversores iniciales de Officenet no fue convencerlos de que la idea era buena sino de que esos dos pibes de 24 y 25 años eran quienes debían fundar y gerenciar la nueva empresa. Para eso trabajamos muchos meses en conocer la industria de insumos de oficina tan en profundidad como sea posible.

3. Hacer un experimento a escala. Haber experimentado, aunque sea en escala pequeña la sensación de colgar de un ala me dio, sin haber volado, muchas pistas de lo que vendría después. De la misma manera, hacer un piloto (si el tipo de proyecto lo permite), una prueba de mercado, o al menos encuestas, ayuda mucho a anticipar con qué nos vamos a encontrar y estar preparados para ello. Más adelante en el proceso esto sigue siendo cierto. En Officenet tratamos mucho de hacer primero una prueba en escala pequeña de todos los cambios que definimos hacer a nuestro negocio.

4. Modelar para entender. Acá me despego un minuto de la metáfora del parapente para ir sobre un punto que para mí es esencial en el proceso de preparación de un start up. Al modelar financieramente un negocio (qué le voy a hacer, ¡soy un Excel-nerd!), uno aprende muchísimo sobre cuáles son las variables esenciales que “apalancan” el negocio. Puede separar con claridad lo que tiene un impacto enorme sobre el éxito o el fracaso, de lo que es accesorio. Y así canalizar los esfuerzos a la preparación en las áreas claves.

5. A veces la preparación es tan difícil o tediosa que después las cosas resultan más fáciles de lo que pensábamos. En este caso, a mí el ala se me hacía incontrolable. Toda esa práctica en el llano fue sumamente frustrante. Y con el armado inicial de un negocio pasa lo mismo. No conozco a nadie que le guste la parte de escribir el plan de negocios. Pero por contraste, como descubrí con sorpresa al seguir aprendiendo a volar un rato más tarde, cuando empieza la cosa de verdad resulta mucho más divertida. Pero eso será otro posteo.

Fuente imagen: blog.fanturs.com