Veinte años pasaron desde que en Japón hizo su aparición la primera PlayStation. Y de no ser por Nintendo, probablemente la consola de Sony jamás hubiera existido.

En 1985, era en la reinaba la NESSony, Nintendo y Philips estaban conversando sobre un dispositivo basado en CD-ROM que iba a permitir un nuevo salto en la innovación dentro de los videojuegos. Tardaron varios años en convencer a Nintendo y llegar al punto de firmar un contrato con Sony para producir el SNES-CD. Este se mostró una única vez al público en forma de prototipo y traía un lector de CD, además de un puerto para los cartuchos de la consola de Nintendo. La idea era que todos los juegos de SNES fuesen compatibles con este aparato.

Sin embargo, a Nintendo no le cayeron bien algunas partes del contrato de Sony respecto a los derechos de los juegos publicados y el acuerdo se fue al tacho. Un día después de que la compañía presentara su “Play Station” en el CES de 1991, Nintendo anunció una alianza con Philips para producir una unidad de CD-ROM para la Super Nintendo. El acuerdo con Sony pasaba a mejor a vida, pese a que ambas compañías seguían enlazadas en el proyecto. Por su parte, Sony decidió arriesgarse y en vez de producir un aparato “satélite” para otra consola (ejemplos de esto son los varios aditamentos de Sega para la Sega Genesis), decidieron hacer su propia consola.

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La tarea corrió por cuenta de Ken Kutaragi, un ingeniero de la empresa nipona cuya experiencia en videojuegos estaba justamente ligada a la Super Nintendo. Kutaragi fue el diseñador del chip de audio de la SNES, el Nintendo S-SMP basado en el chip Sony SPC700. Para Kutaragi, inicialmente los problemas del nuevo proyecto estuvieron dentro de su propia compañía. En Sony no todos estaban convencidos de meterse en un campo inexplorado como los videojuegos, además de la relación problemática con Nintendo. “Estamos perdiendo tiempo y oportunidades, mientras esperamos demasiado de Nintendo y tratamos con ellos con fe ciega“, sostuvo Kuratagi .

Con todo, Sony dio luz verde al proyecto y la tarea fue convencer a los desarrolladores de subirse al carro, amén de que la tecnología de discos ópticos era el futuro y que los cartuchos, por costos de fabricación asociados, tenían que quedar atrás. El 3 de diciembre de 1994, luego de muchas ideas y venidas, Sony lanzó en Japón su PlayStation con un puñado de juegos y, un año más tarde, llegó a Estados Unidos y Europa. En su primera semana de presentación vendió 100 mil unidades y, para 1997, ya había alcanzado las 4 millones de consolas solo en el mercado estadounidense.

Tres años más tarde de ese éxito comercial, en el año 2000, la segunda versión de PlayStation (PS2) llegó a Japón y Estados Unidos y fue la más vendida de la historia, con 160 millones de unidades. Seis años después, la PS3 llegó a Japón con un diseño más delgado y moderno que las anteriores. El modelo actual, la PS4, cuenta con un panel táctil y convierte a los teléfonos inteligentes y las tabletas de Sony en una segunda pantalla.

En conmemoración a esta fecha, Sony lanzará una edición especial que se destacará por el diseño de su consola y de los controles de mando en gris, el tono elegido por la compañía para su primera máquina hogareña. Sólo habrá unas 12.300 unidades disponibles de este modelo especial, con un precio de unos 499 dólares. El 6 de diciembre se revelará cómo hacerse de una de estas consolas.

Fuente imagen: atomix.vg

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