Si tienes una startup o estás a punto de lanzarla seguro que has escuchado un millón de veces sobre el Canvas Business Model y tienes muy claro lo que significa un producto mínimo viable. Estás preparado para emprender, sabes escuchar al mercado y tu emprendimiento será capaz de adaptarse a los cambios e infortunios que se presenten hasta encontrar su modelo, su nicho y establecerse.

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Seguro que te suena este discurso de Eric Ries, es más, la filosofía Lean es tu biblia. Tienes muy en mente esa famosa frase de Steve Jobs que dice: “Puedes preguntarle a los clientes qué es lo que quieren y después intentar dárselo. Para cuando lo tengas construído, ellos querrán algo nuevo”. No crees en los planes de negocio tradicionales cerrados y estáticos, seguro que los has probado y, como le ha pasado a Ries, has aprendido que no suelen funcionar.

Sabes que lo que realmente te ayudará a triunfar, es una forma de pensar mucho más flexible. Una forma de pensar que se basa en el aprendizaje, en realizar una serie de pruebas o “experimentos” que te lleven a encontrar un modelo de negocio que realmente funcione. En resumidas cuentas, no eres un “empresaurio”, eres un emprendedor, siempre al día en las últimas tendencias y ávido de nuevos conocimientos.

El método lean y los costos fijos

Parte del éxito de la corriente de pensamiento capitaneada por Eric Ries se debe a su política de reducción de costes. Y con eso no nos referimos a reducir calidad, todo lo contrario, se trata de invertir tiempo y dinero en lo que realmente importa, construir un producto mínimo viable y testear los resultados.

Como decía Ries en el vídeo, de nada sirven seis meses de trabajo intensivo (con los costes que eso supone para la compañía) si al final sólo aprendes una dolorosa lección que podrías haber aprendido en menos de una semana y sólo con la ayuda de una landing page y un botón de descarga, por ejemplo.

Esta austera y práctica forma de emprender tiene dos consecuencias positivas. En primer lugar, te impide invertir esfuerzos en “construir las cosas equivocadas” y además, en segundo lugar, te ayuda a conocer los intereses reales de los clientes potenciales, mucho mejor que cualquier encuesta o estudio de mercado.

Lo mejor de todo es que con el método Lean puedes madurar y testear una idea casi sin afrontar costes fijos. Y digo casi, porque nunca debemos olvidarnos de los costes en recursos humanos ¿O sí podemos?

La filosofía Lean StartUp y las contrataciones

Si estamos convencidos de que para construir un negocio rentable e innovador debemos aplicar metodologías como la Lean, ¿por qué no utilizar la misma lógica a la hora de contratar? Esta decisión parece aún más coherente cuando observamos que, en empresas de servicios, los recursos humanos representan en torno a un 80% de los gastos fijos.

Si quieres ser flexible y competitivo, no puedes contratar a un trabajador fijo cada vez que surja una nueva necesidad en tu empresa. Lo más inteligente es acudir al trabajo 3.0, a la contratación freelance. De este modo podrás lanzar tu idea de negocio sin la presión que ejercen varias nóminas sobre tus espaldas. Y lo que es más importante, podrás adaptar tu equipo a cada fase y a cada necesidad.

El trabajo freelance te permite pagar sólo por el trabajo del profesional, sin gastos de gestión ni papeleo. Pero no sólo eso, te permite contratar por proyectos concretos y acceder a talento hiper especializado. Si necesitas un experto en desarrollo de APPs basadas en la geolocalización, puedes contratar a un freelance con experiencia en este tipo de proyectos. Se acabaron los profesionales polivalentes, contrata a los mejores de cada área sin hipotecar tu startup.

Además, ni siquiera es necesario que tengas una oficina para albergar a todo tu equipo. Despierta: ¡estás en el siglo XXI!

Recapitulando, podrás contratar talento especializado para cada una de las necesidades de tu startup y eliminar todos los gastos derivados de un alquiler (luz, agua, teléfono…), serás capaz de aumentar y disminuir tu equipo cuando quieras y cambiar tu estrategia de forma flexible.

¿Puede haber algo más lean que eso?

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