Como en la buena cocina, en el mundo de los eventos también hay que probar, curiosear, ser paciente y creativo. Hay miles de ingredientes que puedes utilizar para darles a tus participantes “El plato fuerte del día”.

Desde el momento en que lo planeas, hay ciertos condimentos que puedes utilizar en tu evento para lograr que sea un éxito. La fórmula es saber combinar esos “ingredientes” y utilizarlos adecuadamente.

Comparto contigo una receta que da muy buenos resultados:

Cucharadas de compromiso: Las necesarias para que los participantes o aquellos interesados en tu evento se sientan parte de él desde el momento en que se inscriben o compran la entrada. El evento para ellos debe comenzar en ese momento.

Expectativas a gusto: Antes del evento es el momento de comenzar a generar cosas en los participantes. Haz que interactúen en las comunidades y que inviten a sus contactos o amigos para a que vivan esa experiencia tan enriquecedora que tanto les llama la atención.

Una pizca de espontaneidad: Lo primordial es ser sincero, no ocultar nada. Si un orador falla, hay retrasos en las charlas o sucede algún inconveniente de último momento… debes anunciarlo y apelar a tu buena predisposición para explicar lo ocurrido y seguir con el evento.

Litros de confianza: Ten siempre presente que cada una de las personas que forma parte de la audiencia ha confiado en ti y te ha brindado información personal valiosa (email, teléfono, empresa para la que trabaja, etc.) Ellos están ilusionados y esperan algo de tu evento, recíbelos de la mejor manera y hazlos sentir cómodos durante toda la experiencia.

Gramos de diversión: Cualquiera sea tu evento aplica una dosis de entretenimiento. Trata que las charlas o discursos no sean muy extensos, que no aburran. Emplea la creatividad para que el evento no se vuelva tedioso. Muestra imágenes, videos, slides que cuenten historias. Narra experiencias y ejemplifica situaciones. Juega con los participantes si el contexto lo permite.

Una medida justa de palabras: La comunicación lo es todo. Un buen networking será más que productivo para los asistentes y para ti también. ¡Los temas que surgen durante esas charlas pueden inspirarte para hacer otros eventos!

Seguramente cuentas con estos ingredientes, anímate. ¡Nunca es tarde para preparar un evento exitoso!

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