La clave de la vitalidad de Alejandro Jodorowsky probablemente sea que a sus 86 años aún tiene las ganas de crear de siempre. Jodorowsky es un verdadero artista, en el sentido amplio de la palabra. Es públicamente reconocido por ser un director de cine surrealista que ha dado a luz famosas cintas del género como “La montaña sagrada” “El topo”, “Tusk” o “The Rainbow Thief” pero este inquieto cineasta nacido en Chile, formado en París y radicado en México también es mago, mimo y ha escrito música, obra de teatro y hasta comics.

El sello surrealista de sus films sigue tan vigente como en los primeros días. Su última apuesta fue “La danza de la realidad” en 2013, una película donde cuenta parte de su historia de niño en Chile; entonces su madre en vez de hablar cantaba como soprano y su padre estaba obsesionado con asesinar al presidente. En el medio, guías espirituales, enanos y mutilados. Un cóctel con su firma.

Para la segunda parte del fin, “Poesía sin fin” que cuenta la siguiente parte de su vida –sus veintipico de años, desde que llega a Santiago hasta que viaja a Paris- pensó en una vez más, apostar a la disrupción que lo caracterizó toda la vida. Convencido que “hay que luchar contra la industria” –se supone que se refiere a las reglas de juego a veces opresivas respecto de la innovación y el riesgo- decide que la financiación para la filmación vendrá de la mano de la comunidad, más específicamente de la mano del crowdfounding.

El 15/3, inició una campaña en Kickstarter con el objetivo recaudar USD 350 mil para el 22/3. La campaña de búsqueda de financistas –que se considera clave como pieza publicitaria para ganar adeptos en terreno de financiación colectiva- no escatimó en detalles surrealistas, poéticos pero también es una declaratoria de principios, un ataque al sistema, a lo que nos hemos convertido, a lo que ofrece al cine, a qué pasa con el arte.

La devolución no se hizo esperar. Al cierre de la campaña la recaudación llegaba a USD 442,313 con más de 3.518 financistas felices de haber aportado para la nueva aventura de Jodorowsky.

Posiblemente la mezcla única de este manifiesto, sus 86 años, sus ganas de crear intactas y la recompensa –entre las recompensas a los micro inversores se les otorgaba dinero “poético”- le dio el toque inspirador que caracteriza a las campañas más exitosas de la plataforma.

Se dice que son dos las claves del éxito de las campañas de crowdfounding, o bien productos o servicios funcionales que todo el mundo celebra o bien historias que realmente impactan por lo inspiradoras, por su mensaje o su propósito final. Sin duda esta campaña era del segundo tipo.

Otras campañas inspiradoras que triunfaron en Kickstarter:

Bethany Hamilton, Surfs like a girl

Aún 25 días antes que termine su deadline, esta campaña ya había superado su objetivo inicial de  USD 60 mil y cerró con USD 116,671 y 1.453 contribuyentes.

Surfs Like A Girl es un proyecto en dos etapas que contará la historia de Bethany Hamilton –la surfista hawaiana que perdió su brazo izquierdo por un ataque de un tiburón a los 13 años- en formato de largometraje y con foco tanto en la parte deportiva como en la documental. La producción busca reflejar de qué manera ella pudo superar el grave accidente, volver al surf y ganar diferentes competencias. Las locaciones de filmación incluyen Hawai, Tahití, Malvidas e Indonesia.

Broadway Inspirational Voices New CD: Great Joy II

Consiguieron USD 43, 816 de fondeo cuando el objetivo original era de USD 40 mil.

En 2003, la organización Broadway Inspirational Voices (BIV) lanzó el CD para las fiestas de fin de año denominado “Great Joy: A Gospel Christmas” que se llevó una nominación al Grammy el año siguiente.

Con la idea de lanzar un CD que lo sucediera, BIV se volvió a unir para dar vida a Great Joy II: Around The World! con la idea de incluir esta vez, la diversidad cultural. El proyecto se propuso recunir canciones tradicionales para las fiestas en diversos países del mundo como Francia, Canadá, Inglaterra, Irlanda y Alemania.

Femme Fierce: All Female Street Art Festival

Consiguieron 2,732 pounds cuando el objetivo original eran 2,500.

Lo que empezó como una idea “loca” en el verano de 2013 terminó con un enorme evento en el marco del International Women´s day en 2014 con más de 106 artistas mujeres de UK y del mundo entero que se dieron cita para pintar un mural público en la ciudad que permitiera establecer un récord Guinnes como “el mural más largo pintado por un grupo”.

Desde ese momento la iniciativa se convirtió en el festival de arte callejero femenino más grande de UK.

Para el día de la mujer en 2015 el objetivo era buscar financiamiento para un proyecto que fuera un poco más ambicioso, encontrar más de 150 artistas para crear murales públicos en las paredes del túnel Leake Street en Waterloo, Londres.

Fuente fotografía: https://www.kickstarter.com/blog/

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