Un giro inesperado, así podría definirse a la última jugada de Starbucks. La cadena de la sirenita, gigante del mundo del retail cafetero con más de 20 mil tiendas alrededor del mundo, se mete de lleno con un proyecto que estaba lejos de cualquier previsión: contenido en video y documentales para tv/films con claro foco en no ficción y de impacto social.

Cuando Columbia Journalism Review informó que el periodista del Washington Post, Rajiv Chandrasekaran dejaba su puesto –se desempeñaba como jefe de la oficina en Bagdad– y se unía al proyecto de media startup de la firma –lo informó a través de un mensaje en Twitter– se supo que la cuestión venía en serio, bien en serio.

De acuerdo con trascendidos –los detalles de la nueva startup aún no se dieron a conocer formalmente- el foco en storytelling de no ficción del proyecto tiene menos que ver con una estrategia de incrementar ventas que con continuar profundizando con el posicionamiento de la marca como “socialmente consciente”.

¿Qué tipo de contenido busca Starbucks? El periodista dio a conocer públicamente que hay un deseo del CEO de la empresa, Howard Schultz, de reconocer “el poder del storytelling y de contribuir a la comprensión nacional de de asuntos claves”. ¿Cuáles? Es la pregunta. La pista puede venir del hecho que el periodista fue el coautor del libro de Schultz  “For Love of Country” (Por amor al país), que se propone entender y valorar el mensaje que dejan los veteranos de guerra. ¿Será esa la línea editorial de los documentales con el sello Starbucks?

Un signo de época

La estrategia de Starbucks puede sorprender pero no es ajena a lo que ocurre en el mercado. En gran parte gracias a la globalización y a una época marcada por la falta de fronteras claras y precisas, muchas industrias verticales y tradicionales se ven forzadas a experimentar alternativas si quieren sobrevivir o maximizar ganancias.

Industrias híbridas: Son múltiples los casos de experimentación en otras industrias. Solo para ejemplificar, señales de distribución y trasmisión de contenido de entretenimiento se metieron en el negocio de la producción también (caso HBO o el mismo Netflix), otros gigantes del mercado como Coca Cola también traspasan fronteras, en éste caso la marca saltó a los medios a lanzar su propia plataforma de branded content, Coca Cola Journey, un magazine digital con artículos sobre vida saludable, salud y nutrición, música y cultura digital, pero la compañía también tiene Coca Cola TV y Coca Cola FM. A la vez, medios de comunicación como The Altantic, TechCruch entre muchísimos otros se meten de lleno en la industria de las conferencias y los eventos para aumentar los ingresos de una industria –la editorial- que siempre está en la cuerda floja.

Todos quieren entrar en el juego del contenido: Puede sonar cliché pero es así, el contenido ES el REY y esta es la prueba. Desde distintas industrias entienden que hoy la ventaja es producir contenido lo suficientemente atractivo para moverse y saltar en el terreno que hoy cotiza, los distintos, múltiples y simultáneos canales de distribución (redes sociales, aplicaciones, medios tradicionales, etc.)

¿Qué tiene Starbucks a su favor?

Por empezar, tiene la cintura como para probar. Claro está que las compañías de esta envergadura pueden –más que muchas otras- destinar presupuestos para experimentar con nuevos nichos y proyectos aunque la suerte de éste en particular sea aún desconocida.

Los medios en general son una industria difícil para que un jugador nuevo entre en escena, pero Starbucks tiene algunos ases bajo la manga, por un lado, su masividad –más de 21 mil tiendas alrededor del globo- la otra, según indican múltiples fuentes, tiene que ver con el acceso a Internet que provee en los locales, un punto de conexión esencial y que la compañía puede capitalizar en gran medida si decide hacerlo su puerta de entrada para una potencial plataforma de contenidos o bien para promocionarlos.

También a la inversa

Starbucks entra en los medios pero también los medios entran por ejemplo en el mundo del retail gastronómico/cafetería, en este caso parece que la idea es un punto de encuentro físico entre esos medios y audiencias con un aura de “experiencia” más instalaciones y servicios que contribuyan a posicionar la imagen de esos medios.

Casos en este sentido son por ejemplo el MSNBC.com Digital Café en el Rockefeller Center de New York, el  CNN Café en Seúl el National Geographic Café y el Marca Sport Café, Winnipeg Free Press News Café en Canadá The Monocle Cafe en Tokio y en Buenos Aires contamos en alguna oportunidad con la apuesta de Hernán Casciari por el Bar Orsai en sintonía con Revista Orsai, aunque ya haya cerrado sus puertas.

Fuente fotografía: www.prweek.com

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