Es imposible pensar que la evolución exponencial de la tecnología no está cambiando sustancialmente el tipo de profesionales y profesiones que demanda el mercado laboral.

Así como muchas veces se ha visto la tecnología como motivo de supresión de fuentes laborales, Nanotecnología, Internet de las Cosas, Robótica, Drones, Tecnologías 3D entre otras están moldeando nuevos tipos de profesiones y saberes que serán los que dominen los próximos años, aunque algunos de ellos vistos desde ahora, parezcan ciencia ficción.

En América Latina, los números sostienen la hipótesis: IDC predice que para este año, aproximadamente un 90% de los empleos a nivel global demandarán al menos un nivel básico de conocimientos tecnológicos y/o de conectividad.

¿Cuáles son las carreras y las habilidades que más demandarán de acá a 20 años?

Desarrollador de Internet de las Cosas: Según IDC, la cantidad de dispositivos o cosas que se pueden conectar hoy a Internet está alcanzando los 200 mil millones, con un 7% (unos 14 mil millones) ya conectados. Para 2020, los pronósticos señalan que la cantidad de dispositivos conectados crecerá a 32 mil millones –un 10% de los datos mundiales- Un fenómeno de tal magnitud demanda una nueva generación de profesionales que conozcan tanto de software como de hardware y que sean capaces de crear interfaces que conecten sensores con móviles y que envíen información a un centro de datos.

Científico de datos: Teniendo en cuenta lo anterior, si decenas de miles de cosas se conectarán a Internet, todo el volumen de información que desde allí se genere requerirá profesionales capaces de interpretarla y analizarla. Vale destacar que la demanda de estos perfiles ya sobrepasa la oferta. Estados Unidos tiene un déficit de entre 140 mil y 190 mil científicos de datos y más de 1M de profesionales y altos mandos especializados en éste campo según un estudio de Mckinsey.

Experto en learning analitics: Internet ya está generando que la educación migre hacia nuevos modelos de negocios relacionados por ejemplo con los MOOC (massive online open courses), que modifican la dinámica de la educación y el rol del docente. Cada vez más se requerirán profesionales que puedan migrar contenidos académicos a la dinámica online, es decir, será un profesional que sepa de Psicología, Antropología o Ciencias de la Educación pero también y fundamentalmente un conocedor de cómo funciona Internet y cómo es el comportamiento del alumno online.

Investigador educativo. El rol cada vez más protagónico de Internet en la educación más los avances científicos relacionados a entender cómo funciona el cerebro y el aprendizaje permitirán la formación de profesionales especializados en orientación en la mejora del rendimiento escolar, especialistas en atención y/o  asesores y orientadores de directivos, pedagogos y profesores.

Artista digital. Lo comentábamos en un reciente artículo: el arte se ha vuelto históricamente hacia la tecnología y a medida que ésta última es parte vertebral de la vida cotidiana, es fuente cotidiana de inspiración. iPads para crear obras o drones al servicio de la pintura son solo algunos ejemplos de una tendencia que irá en crecimiento.

Experto en 3D para restauración y arqueología. Tecnologías como 3D y simulación tridimensional se volverán cada vez más útiles para disciplinas como restauración y limpieza de obras de arte o para la reconstrucción de sistemas de objetos en el caso de la arqueología. Se necesitará progresivamente más perfiles especializados en el manejo de estas herramientas además de las capacidades para restaurar y analizar piezas arqueológicas.

Nanomédico: Los avances de la nanotecnología ya se dejan ver, sin embargo, se espera que en los próximos años la tecnología avance a tal grado que se necesiten conocimientos en  medicina, biomedicina, biotecnología e ingeniería robótica para la manipulación de de aparatos minúsculos que transformen la intervención médica.

Body Part Maker La llegada de la impresión 3D podrá en gran medida colaborar con esta disciplina que combina además conocimientos de ingeniería genética, biomedicina y biotecnología. Fabricar órganos, tejidos y extremidades estarán entre las habilidades de estos profesionales.

Pharmer (mezcla de granjero y farmacéutico) La tecnología al servicio de la modificación genética de cultivos ya está presente, se espera sin embargo, que el futuro depare necesidad de más y mejores alimentos para más cantidad de personas. Para ello se prevé una nueva generación de profesionales que cuenten con conocimientos especializados de ingeniería agrónoma, farmacia e ingeniería genética.

Policía Climático Parece aún imposible y lejano, pero la existencia de técnicas que modifican el clima (ej. Provocar lluvias) no está tan alejado en tiempo. Estas nuevas profesiones se topan con regulaciones internacionales y supervisiones muy estrictas para su aplicación. Se necesitarán profesionales con conocimiento de ingeniería medioambiental y meteorología.

Granjero vertical: Ya vimos cómo Internet de las Cosas puede hacer la diferencia en el campo. El caso de la agricultura hidropónica es el mejor ejemplo de ahorro de suelos, más efectividad y menos contaminación. Será sin duda una profesión popular teniendo en cuenta que el futuro de la producción de alimentos depende en gran parte de ella.

Ingeniero de vehículos alternativos El futuro del transporte está sin duda en manos de profesionales que con conocimientos de ingeniería industrial y sustentabilidad puedan crear nuevas alternativas como los autos ecológicos. Para el futuro, se esperan muchos más ejemplos de otros tipos de transportes.

Oficiales de seguridad online: Nunca como en la actualidad el control de la privacidad y la seguridad de los datos (especialmente los personales) ha sido tan necesaria como ahora. El futuro demandará aún más profesionales en derecho y en ingeniería informática para cuidar las identidades y la información online de personas, empresas y organizaciones.

 Fuentes:

-“The shape of Jobs to come”, Fast Future Research

-“Las carreras del futuro 2015-2030”, InterUniversidades.com

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