Duolingo, considerada la aplicación educativa más bajada del mundo cerró una ronda de inversión de 45 millones de dólares liderada por Google Capital, con participación de sus previos inversionistas.

La nueva inversión llega en un marco óptimo para la compañía creada por Luis von Ahn y Severin Hacker, con más de 100 millones de usuarios, Apple la distinguió como la “Mejor Aplicación para iPhone” del año 2013, Google la consideró “lo mejor de lo mejor” para Android en el 2013 y 2014 y TechCrunch  la distinguió como “mejor compañía de educación” en 2014.

La propia compañía aporta datos de color que explican el éxito: hay más personas aprendiendo idiomas en la plataforma en Estados Unidos que en todo el sistema educativo de ese país, a la vez, calculan que hay más gente aprendiendo irlandés allí que el número de personas que lo hablan como lengua nativa. Por último,  solamente unos días después del lanzamiento del curso de esperanto, hay el triple de personas registradas que miembros de la Asociación Mundial de Esperanto.

Revolucionar la educación

Google, puso los ojos en la compañía menos por su crecimiento exponencial que por su capacidad de revolucionar la educación online. “Esta plataforma diseñada para dispositivos móviles, personalizada y ‘gamificada’, está cambiando la forma en la que la gente aprende idiomas en todo el mundo” afirmó Laela Sturdy, inversionista de Google Capital respecto de la inversión.

Para convertirse en la plataforma de aprendizaje de idiomas más popular del mundo (ofrece más de 40 cursos en 25 idiomas) la clave estuvo en innovar en la manera en que se enseña y aprende idioma. Duolingo divide el estudio del idioma en lecciones cortas que consisten en grupos de palabras del mismo nivel de dificultad. Cada lección se compone de ejercicios que combinan las cuatro habilidades lingüísticas: escuchar, hablar, leer y escribir.

La pasividad con la que el alumno aprende en la mayoría de los formatos de educación online es justamente lo que la compañía se propuso cambiar. “El resultado es una tasa muy baja de cursos completados y además ha impedido la colección de datos clave para optimizar los resultados del aprendizaje” explica Gina Gotthilf, Head of Communications de la compañía.

La gamificación es una pieza clave de la interfaz. Su similitud con un juego es lo que hace que los estudiantes vuelvan por cuenta propia. “El sistema requiere atención constante de los alumnos y por tanto cada respuesta, cada tecleo, y cada vacilación son analizados para mejorar la tasa de aprendizaje”  comenta Gotthilf.

¿Cómo logran retener la atención? “Existe el concepto de “la racha”, que mide el número de días consecutivos que alguien usa la plataforma. Para muchos de nuestros usuarios, perder su racha al no completar una lección por un día es una completa calamidad. También tenemos el concepto de una moneda virtual llamada “lingots”, que los estudiantes obtienen por terminar lecciones sin cometer ningún error, o por subir de nivel. Estos lingots pueden ser usados, por ejemplo, para comprar trajes para vestir a nuestra mascota” subraya. Posiblemente el mecanismo más sofisticado de gamificación sea el progreso de cada lección. “Cuando el estudiante ingresa una respuesta correcta, la barra de progreso aumenta, y cuando cometen un error, la barra se hace más pequeña. La lección no termina hasta que la barra se llene totalmente” agrega.

Otra pieza es fundamental para el engranaje de la plataforma son los científicos especializados en el aprendizaje de máquinas (machine learning en inglés), quienes utilizan los datos obtenidos del sistema para generar cursos personalizados para cada estudiante.

Dado que el desempeño de cualquier estudiante cuando cuenta con un tutor personalizado es muy superior, la herramienta intenta capitalizar ese escenario. “Como los tutores humanos son escasos y costosos, la educación en línea personalizada de Duolingo tiene el fin de darle acceso a todos a un tutor de una manera escalable”  explica von Ahn.

¿Cómo balancean masividad con personalización? “Es la masividad en sí la que nos ayuda a recaudar datos para personalizar la experiencia de estudio. Teniendo a millones de estudiantes haciendo cada unidad, podemos identificar patrones estadísticos que sería imposibles de descubrir con menos usuarios. Por ejemplo, podemos ver que personas que vacilan por más de 5 segundos en un ejercicio acerca de verbos subjuntivos usualmente también necesitan que reforcemos su conocimiento de preposiciones” explica Gotthilf.

Vale destacar que como ocurre en toda la industria, el móvil se convierte en el protagonista de la experiencia de aprendizaje. 80% de los usuarios accedenal servicio desde sus dispositivos móviles lo que permite lecciones cortas, Express y dirigibles que amplían el acceso al aprendizaje de idiomas a personas con escaso tiempo, recursos o disponibilidad.

“Esto tiene un fuerte impacto en países en desarrollo donde el acceso a escuelas o educación de calidad es mucho menor que el acceso a teléfonos móviles” indica Gotthilf. Para ello la compañía cuenta con Duolingo para Escuelas, plataforma recientemente lanzada y que tiene ya más de cien mil maestros registrados.

El dinero invertido por Google será utilizado para aumentar el nivel de personalización y efectividad del producto y para distribuir la plataforma a más escuelas a nivel mundial. “La idea es hacer la experiencia aún más gamificada y divertida y principalmente más personalizada para cada usuario. Queremos poder ofrecer la experiencia de tener un tutor tan bueno como un humano para todos, grátis, a través de la tecnología. También queremos disminuir el tiempo necesario para que cada persona aprenda diferentes conceptos” concluye la ejecutiva.

Las rondas de inversión anteriores de Duolingo incluyen una Serie A de US$3.3 millones liderada por Union Square Ventures en el 2011, una Serie B de US$15 millones liderada por NEA en 2012 y una Serie C de US$20 millones liderada por Kleiner Perkins Caufield & Byers en 2014. Otros inversionistas incluyen al actor Ashton Kutcher y al autor Tim Ferriss.

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