Los expertos en urbanización coinciden en que la arquitectura verde será uno de los pilares de las urbes del futuro a la vez que un ingrediente fundamental y complementario al concepto de ciudad inteligente.

Mientras la tecnología interconectada e Internet de las Cosas aparecen como la columna vertebral de las ciudades inteligentes, la arquitectura verde jugará un rol central en garantizar una mejor calidad de vida a la población que las habita. Un habitat más placentero y saludable ayuda a generar un círculo virtuoso donde además este nuevo estilo de arquitectura ofrece el ahorro energético que estas urbanizaciones demandan.

La idea de integrar el verde en las fachadas de los edificios (en forma de green walls -paredes verdes- jardinería vertical o bien terrazas verdes) se presenta como una solución efectiva frente a la emisión de dióxido de carbono, gran responsable del efecto invernadero. Además, contribuyen a la absorción de hasta en un 70% de agua y habilitan la posibilidad de instalación de huertas orgánicas.

Este tipo de pulmones verdes incorporados a edificios y casas no sólo logra un efecto estético sino que según los expertos protegen contra los rayos ultravioletas, reducen la temperatura ambiental y mantienen los interiores frescos, lo que a la vez disminuye la necesidad de uso de aires acondicionados con la consecuente reducción de la huella de carbono.

En el mundo, algunas ciudades ya llevan la delantera en cuanto a la utilización de arquitectura verde. “Garden City” es el mote con el que se conoce internacionalmente a Singapur en su camino a convertirse en una de las primeras ciudades inteligentes, un objetivo que se planteó para 2020. La denominación se deba a que la arquitectura green es prioridad para la ciudad. El gobierno tiene una activa política pro jardines verticales, ofrece por ejemplo un 50% de subsidios a los residentes que instalen sistemas de jardinería de este tipo en sus casas y oficinas.

Vista aérea de Singapur. Fuente: adrianvideoimage.com
Vista aérea de Singapur. Fuente: adrianvideoimage.com

Paris también está embarcada en la tendencia. Fue noticia recientemente porque como parte de su objetivo de reducir las emisiones de dióxido de carbono para 2050, convocó al arquitecto belga Vicent Callebaut. El resultado es una Paris futurista que integra el legado arquitectónico clásico de la ciudad con numerosos edificios verdes, paredes y jardines plagados de vegetación y sistemas ocultos de refrigeración, reciclaje y drenaje sustentables y eficientes desde el punto de vista energético.

La "La Paris Green" imaginada por el arquitecto belga para 2050.  Fuente: uk.news.yahoo.com
La “La Paris Green” imaginada por el arquitecto belga para 2050. Fuente: uk.news.yahoo.com

La incorporación de arquitectura verde también promete mayores niveles de productividad. El estudio el The role of green roof views in attention restoration and work performance demuestra claramente cómo un break de 40 segundos frente a una imagen de una terraza verde mejora la productividad de los empleados versus la misma situación frente a la imagen de una terraza de concreto. Resta imaginar que ese margen se agradaría aún más de tratarse de una experiencia directa y no sólo de una imagen.

Aunque la arquitectura de los países en desarrollo pone el foco aún en otras problemáticas estructurales con respecto a la vivienda, esto está empezando a cambiar. En 2013 el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires promulgó una Ley donde beneficia con un descuento de hasta 20% a los edificios que implementen terrazas verdes, un buen comienzo, aunque aún reste un cambio cultural y una reducción en los costos de estas implementaciones.

Ya hay compañías pioneras en estos nichos como la de Emiliano Goytea quien creó en 2012 Gwall una empresa especializada en jardines verticales y terrazas verdes que en el último año facturó  $2.4 M. El servicio que emplean se extiende desde el diseño hasta la instalación y mantenimiento de estos espacios verdes e incluso diseñaron un software que permite controlar de manera remota parámetros como la temperatura y humedad del suelo, riego.  El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cadenas de retail y supermercados están entre sus clientes, así como consorcios, barrios cerrados y marcas como Arredo o Coca Cola que eligieron este tipo de paredes verdes para comunicar su marca.

Otra empresa especializada, Green Roof Argentina, resalta en su web que en el marco del Plan Urbano Ambiental puesto en marcha por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó Buenos Aires Verde, el cual impulsa desde el Estado políticas que en 20 años reduzcan la temperatura de la ciudad, el consumo energético y la emisión de gases de efecto invernadero. Entre otras cuestiones, el plan busca la generación de nuevos espacios verdes junto a la instalación de terrazas verdes que ya se puso en marcha en edificios públicos como el Centro de Gestión y Participación Nº12, la Escuela Media Nº 7 M.C. Falcone y el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.

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