Cada vez estamos más conectados. Dispositivos de toda clase (smartphones, tablets, iPods, eBooks) se han convertido en imprescindibles para la vida cotidiana y nos han vuelvo dependientes de ellos, a punto tal que la posibilidad que se queden sin batería o ésta dure cada vez menos tiempo es una preocupación de época tanto de la industria como de los consumidores.

Las fuentes alternativas de energía y electricidad por su parte, son un tesoro cada vez más preciado. Un planeta exhausto donde los recursos naturales se agotan con rapidez, demanda de creatividad e innovación para pensar nuevas alternativas.

Emprendedores y científicos alrededor del mundo se abocan a pensar las más interesantes fuentes de energía pensando el mismo cuerpo humano como centro: 

Masticar electricidad: Un equipo de ingenieros de la École de Technologie Supérieure de Montreal, en Canadá -encabezados por Aidin Delnavaz y Jeremie Voix- especializados en tecnología auditiva buscaban en ese campo una fuente de energía para no depender de baterías desechables. En ese camino se dieron cuenta que los movimientos de la mandíbula y la barbilla podían ser una buena alternativa. Crearon entonces una correa con un material inteligente que cuando la persona mastica convierte los movimientos en electricidad y pueden ser útiles por ejemplo para cargar pequeños dispositivos.

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motherboard.vice.com

Un tatuaje que convierte sudor en energía: Ideado por Wenzhao Jia, de la Universidad de California, San Diego, se trata de un sensor de ácido láctico (presente naturalmente en el sudor después de hacer ejercicio) que se imprime en la piel en la forma de un tatuaje temporal y convierte el sudor en energía. Aunque por ahora los niveles de energía producidos no son significativos, prometen hacer funcionar –en breve- a monitores cardíacos, relojes digitales y eventualmente también incluso a smartphones.

fuente: www.acs.org
fuente: www.acs.org

Ampy, cargador a base de andar: Un cargador USB con una diferencial: almacena la energía generada por el cuerpo tan solo con llevarlo en bolsos, mochilas, bolsillos, colgado del cuello etc. A más intensa la actividad, más es la carga. Ejemplo: un día normal –se calcula que una persona realiza unos 10 mil pasos- significa unas tres horas extra de batería para un teléfono. Tejas Shastry, Mike Geer y Alex Smith– son los creadores del exitoso proyecto que lanzaron en Kickstarter en 2014.

fuente: techdrive.co
fuente: techdrive.co

The Green Microgym: Fundado en Portland, Oregon por un personal trainer, Adam Boesel que estaba tras varios prototipos en búsqueda de fuentes de energía alternativas y ecológicas. Diseñó bicicletas de spinning y escaladores conectados a la red eléctrica del edificio donde está el gimnasio y con el movimiento de las personas cargan la red. Lso ahorros de energía en el edificio, según reporta, llegan al 20%.

fuente: ba.voanews.com
fuente: ba.voanews.com

Joyas implantadas: Puede parecer entre morboso y horroroso, pero a la vez futurista. El proyecto es de a diseñadora industrial israelí Naomi Kizhner la Universidad de Hadassah, en Jerusalém, se llama Energy Addicts y consiste en unas especies de joyas implantadas sobre la piel que convierten la energía de sus movimientos y signos vitales en electricidad. Tres dispositivos componen la propuesta, uno que extrae energía de los parpadeos, el “conductor de pulsos eléctricos” se inserta en las venas cerca de la médula espinal para absorber los pulsos eléctricos y por último el “puente sanguíneo” donde una aguja hipodérmica en el antebrazo que genera energía a partir del paso del flujo sanguíneo.

fuente: www.designboom.com
fuente: www.designboom.com

 

Fuente foto destacada: www.naomikizhner.com

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