Hace unos meses escribimos este artículo  sobre cómo las nuevas tecnologías se acercan poco a poco a la industria automotriz, resultando en vehículos cada vez más inteligentes e interconectados.

Expandiendo un poco sobre esta temática, nos propusimos investigar para determinar cuáles son las características clave que definen la forma en que se van a pensar, diseñar y construir los autos que circularán por nuestras ciudades en el futuro cercano.

En la recopilación preliminar de información, nos encontramos con una serie de avances interesantes que pueden llegar a marcar el rumbo de la industria en los próximos años.

Si vamos a los casos más notorios, podemos destacar dos casos de desarrollos innovadores que prometen revolucionar el mercado automotriz:

El primero es el Self-Driving Car de Googleun prototipo de un vehículo autónomo, inteligente y no tripulado. El dato crucial de este desarrollo es que más del 94% de los accidentes automovilísticos ocurren por error humano. Al remover el factor humano de la ecuación, la implementación masiva de este auto puede disminuir este número exponencialmente. Lo más interesante es que este tipo de vehículos pueden cambiar radicalmente la forma en que se piensan y diseñan las ciudades; nos permite imaginar un Buenos Aires o un  San Pablo,  sin embotellamientos, sin plazas de estacionamiento y sin tránsito en general, las posibilidades son realmente enormes.

El segundo avance radical en la industria es el Modelo S de Teslael primer auto eléctrico realmente funcional y eficiente. Funciona con dos motores independientes potenciados por baterías de litio, un sistema limpio y eficiente que ofrece una alternativa ecológica a una industria que históricamente tuvo problemas por su impacto en el medio ambiente. Las baterías tienen alrededor de 250km de autonomía antes de necesitar una recarga, la misma se hace en unos puntos especiales llamados Supercharger. El problema es que los Superchargers no se encuentran en todas las ciudades ni rutas, hay una adaptación de infraestructura pendiente que hace que el Tesla pueda demorar en llegar a mercados emergentes. 

Más allá de lo significativo que son los avances que estos dos modelos implican, lograr que se implementen de manera masiva todavía es algo lejano, ya que hay etapas pendientes de desarrollo y hay una adaptación de infraestructura de por medio que puede tomar algunos años.

Nuestra idea es definir qué características definirán la forma en que se piensan los autos en el futuro inmediato, por eso quisimos basarnos en un auto real y accesible al que el los consumidores pueda acceder hoy en día.

A modo de ejemplo, optamos por utilizar el Chevrolet Cruze como caso de estudio de un auto innovador tanto en tecnología como diseño que muestra indicios de la dirección que seguirá la industria en los próximos años.

Elegimos el Cruze como ejemplo por el éxito que tuvo desde su lanzamiento a nivel global en cuanto a ventas y tecnología; más de 3 millones de unidades vendidas en 118 países acreditan el impacto que tuvo en un mercado cada vez más competitivo. La investigación de campo confirma lo que su éxito comercial sugiere, con un promedio de 8.5 puntos sobre 10 en la mayoría de los foros y sitios automotrices, consumidores de todo el mundo eligen y recomiendan este auto.

Lo que nos interesa destacar son algunas características puntuales con las que el Cruze ya cuenta, y cómo estas pueden marcar la tendencia en diseño y desarrollo automotriz en los próximos años.

Los dos puntos más importantes que definen cómo se diseña un auto son, a la vez, los dos puntos más importantes que los consumidores evalúan a la hora de elegir qué vehículo comprar.

Veamos qué podemos esperar en un futuro no muy lejano para estas dos áreas:

Tecnología

Tal vez un punto demasiado obvio, pero no podemos dejar de destacar la enorme cantidad de avances en este sentido. Desde un sistema que destraba las puertas del vehículo al detectar que el conductor se acerca con la llave hasta el sistema MyLink, un hub tecnológico que conecta los dispositivos móviles al auto vía bluetooth, permitiéndoles controlar varias funciones del vehículo y recibir alertas en tiempo real. Este centro multimedia además muestra en su pantalla LCD la señal de la cámara trasera de estacionamiento, permitiendo al conductor maniobrar con una precisión impresionante y casi sin recurrir a los espejos retrovisores.

El día de mañana podremos ver desarrollos cómo sistemas de control por voz, interfaces que otorgan datos en real-time del funcionamiento del motor y hasta asistentes remotos, la conectividad y comodidad son dos áreas donde los usuarios verán la mayor cantidad de avances en los próximos años.

Seguridad

Históricamente y al día de hoy, los avances en seguridad son uno de los factores más importantes a la hora de elegir un auto. El consumidor promedio prima la seguridad de los ocupantes por sobre prácticamente todas las otras variables y es aquí donde también vemos avances considerables; frenos inteligentes y sistemas de control de tracción que garantizan la mejor respuesta posible en caso de frenadas o maniobras de emergencia, además de 6 airbags diseñadas específicamente para contener y minimizar el daño en caso de accidente. No estamos muy lejos de ver vehículos con sensores inteligentes que predigan la distancia de frenado y alerten al conductor para que tome las medidas necesarias o sensores en las ruedas que aumenten y disminuyan la presión de las mismas según las condiciones del camino.

Hay una enorme gama de variables que influyen en la forma en que se desarrolla, construye y elige un auto, los distintos avances tecnológicos hacen que cada vez se abran más posibilidades. Teniendo en cuenta la enorme gama de posibilidades que las nuevas tecnologías exponenciales, es muy emocionante ponerse a pensar en cómo serán los autos del mañana. Lo mejor de todo es que, aunque estemos lejos de un mundo con autos 100% ecológicos y automatizados, hay indicios de que el futuro inmediato es muy prometedor para la industria automotriz.

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