A nivel global existen más de 1.700 bancos genéticos que sirven para almacenar y conservar una enorme variedad de especies de plantas. Desastres naturales, error humano y defectos técnicos son sólo algunas de las amenazas que podrían poner en peligro la existencia de millones de especies, entre ellas algunos cultivos esenciales para la alimentación y la economía global. Perder una de estas especies es tan irreversible como la extinción de cualquier animal.

Svalbard Global Seed Vault es el nombre oficial de la iniciativa el gobierno de Noruega. Consiste de una bóveda de piedra construida dentro de una montaña, situada 1.300 kilómetros al norte del círculo ártico, en el permafrost. 

Svalbard ofrece almacenamiento de apoyo a todos los bancos genéticos del mundo. Guarda muestras “de repuesto” para asegurar que, frente a cualquier problemática, conflicto o catástrofe, se conserven las especies y la bio-diversidad en un lugar seguro y auto-sostenible. Funciona como una especie de póliza de seguros para que futuras generaciones cuenten con opciones para resolver las problemáticas alimenticias planteadas por el cambio climático, la superpoblación y cualquier eventualidad futura.

Al estar localizado lejos de centros urbanos no corre riesgo en caso de conflictos armados. Y, dado que el ártico es uno de los lugares más geológicamente estables y está por encima del nivel del mar, está seguro frente a inundaciones y desastres naturales. La roca de la montaña en la que está construido y el permafrost que lo rodea, garantizan la seguridad e integridad de las semillas incluso frente a pérdidas de energía y fallos técnicos.

Svalbard tiene la capacidad de ofrecer un almacenamiento seguro durante siglos para miles de millones de semillas que, el día de mañana, podrían ser fundamentales para la supervivencia de la raza humana.

La bóveda tiene capacidad de almacenamiento para 4.5 millones de especies. Teniendo en cuenta que cada muestra consiste de más de 500 semillas, Svalbard puede almacenar un total de 2.5 mil millones de semillas.

Al día de hoy hay almacenadas 864.309 especies de semillas. Incluidos cultivos esenciales para las regiones de Asia y África, así como variedades europeas y americanas de una gran variedad de vegetales. Almacenadas a -18° C, selladas en paquetes especiales y con variables controladas de humedad y temperatura, las condiciones aseguran baja actividad metabólica, lo que garantiza que las semillas sean viables para cultivo por grandes períodos de tiempo.

Inaugurada en 2008, Svalbard ya cuenta con la colección más diversa de cultivos en el mundo. Protegida por tratados internacionales y con la colaboración de países de todo el mundo, la bóveda garantiza la bio-diversidad necesaria para que futuras generaciones puedan resolver todos los desafíos alimenticios que se les presenten.

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