A lo largo de los últimos años, codear pasó de ser una habilidad de nicho aplicada solamente por los profesionales más especializados a un must-have de una gran cantidad de puestos en cada vez más segmentos del mercado laboral.

Tal es la importancia de aprender código que referentes del mundo digital como Bill Gates Mark Zuckerberg militan de forma activa por la incorporación de lenguajes de programación a los programas curriculares de jardines de niños y grados iniciales de primaria.

Incorporar un lenguaje de programación es una tarea bastante compleja, al tratarse de un sistema abstracto sin aplicaciones concretas en el plano “real” hay una curva de aprendizaje pronunciada que puede dificultar el uso de estas herramientas.

Root es un robot que busca dar una mano y aliviar esta curva: apunta a facilitar el proceso mediante el cual los niños aprenden a codear. Ofreciendo un soporte físico que actúa en base a lo que los chicos programen, Root brinda la posibilidad de cerrar esta brecha entre el mundo físico y el digital.

Desarrollado por el Wyss Institute en HarvardRoot funciona al adherirse sobre una superficie metálica (como un pizarrón) y recorriendo dicha superficie en base a lo que los niños programen en la aplicación que lo acompaña; Square.

Simplificando el concepto de codear a una serie de acciones y consecuencias es el método que ayuda a incorporar mejor esta herramienta. Los niños programan un comando para que Root haga algo y observan una reacción concreta en el pizarrón. Esto sumado a lo novedoso y divertido de trabajar con un robot apuntan a generar un impacto duradero en los niños y a generar un interés genuino en la programación.

Actualmente, los realizadores de Root están buscando formas de financiar el proyecto y esperan que, el día de mañana, este tipo de avances sean cosa de todos los días en salones de clases en todo el mundo.

 

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