El estigma sobre conocer gente por internet quedó obsoleto. En una era en la que la mayor parte de nuestras vidas están on-line de una u otra forma sería ilógico asumir que el “romance”, por decirle de alguna forma, no siga las mismas reglas.

Tinder no fue el primer caso pero fue uno de los más representativos. La aplicación fue lanzada en 2012 y para 2014 ya registraba 1.000.000 de swipes diarios en todo el mundo. Al día de hoy, ya pasado su auge, Tinder cuenta con 50.000.000 usuarios en todo el mundo y 10.000.000 Daily Active Users. 

El usuario promedio de la aplicación pasa 22 minutos por día dentro de ella y, según un estudio de PEW Research, dos tercios de ellos conocieron o están dispuestos a conocer en persona a alguien con quien hayan conectado a través de Tinder o servicios similares.

Más que un mercado de nicho, el online dating es un negocio real que puede ser cuantificado, monetizado y escalado por quien esté dispuesto a entrar a la industria y encuentre un diferencial útil. Badoo, Happn, Match.com, OKCupid, Hinge, Bumble y Grindr son ejemplos de que Tinder no es un fenómeno aislado sino que cada vez más personas en todo el mundo recurren a sus smartphones a la hora de buscar una relación seria, hacer amigos, tener encuentros casuales o simplemente conocer gente nueva.

Millones de personas en todo el mundo lo hacen a diario y todo indica que la tendencia no tiene intenciones de detenerse en el futuro previsible.

Si le funciono a Meg Ryan y Tom Hanks ¿Por qué no? - You've got mail (1998)
Si le funciono a Meg Ryan y Tom Hanks ¿Por qué no? – You’ve got mail (1998)

Lejos quedaron los días donde conocer a alguien por internet era una apuesta incierta. La cantidad de información de nuestras vidas que está disponible online es enorme y eso contribuye a la tranquilidad y el sentido de normalidad que envuelve a estas aplicaciones hoy en día. La versión curada de nosotros mismos que ofrecemos online es sólo una carta de presentación, este tipo de servicios ofrece una ayuda para dar el primer paso y generar un vínculo con otra persona a través de una pantalla con la esperanza, o no, de que se materialice en algo concreto.

Internet impregnó la totalidad de nuestras vidas y conocer gente es parte de ello. Sin importar comunidad, grupo etario, preferencias o nivel socioeconómico, cada vez más personas recurren a entornos digitales para conocer personas en el mundo real.

Imagen cortesía de Forbes