La semana pasada se realizó la presentación de la nueva Ley de Emprendedores en complemento a la ya sancionada Ley de PyME. El anuncio fue realizado por Mauricio Macri y responde a una iniciativa impulsada por el Ministerio de Producción y  la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA).

El acto tuvo lugar en Tecnópolis y contó con la presencia de representantes de distintas comunidades de emprendedores, organismos de gobierno y referentes del ecosistema.

El objetivo de esta ley es generar un marco regulatorio favorable para la actividad emprendedora, propiciar el crecimiento del ecosistema y fomentar la generación de nuevas inversiones y puestos de trabajo.

Entre los puntos destacados de la legislación se encuentra la creación de una nueva forma jurídica: las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS) que, además de minimizar la burocracia y aceitar el proceso de crear un negocio, brindan la posibilidad de constituir un CUIT o CDI en 24 horas, generar una sociedad con un capital mínimo de dos salarios básicos, crear una sociedad con un único socio, decidir el precio al que se emiten las acciones y utilizar firma, libros y poderes digitales, entre otros beneficios.

La Ley de Emprendedores apunta a prevenir la fuga de capitales y evitar que ocurran más casos como el de Bluesmart, una startup argentina que tuvo que salir del país para poder escalar su negocio. Por este motivo se otorgarán beneficios impositivos a los inversores que decidan inyectar capital a emprendimientos argentinos, además de regularizar y fomentar la generación de plataformas de crowd-funding para disminuir las barreras de entrada a la hora de invertir en startups nacionales.

Esta ley marca un hito histórico, Argentina se convierte en el primer país de América Latina en reconocer y proteger jurídicamente empresas que tengan un impacto positivo en la sociedad y/o el medio ambiente.

Para cerrar el anuncio de la Ley de Emprendedores, el Ministerio de Producción anunció además la creación de diez fondos de inversión y doce aceleradoras de negocios en etapas tempranas, dedicados a potenciar y escalar negocios de alto impacto.

El objetivo es crear tres fondos antes de 2017 y los siete restantes entre 2017 y 2019, creados con 40% de capital público y con un mínimo por fondo de U$D30 millones. A las aceleradoras seleccionadas se les brindará una licencia para operar durante cuatro años.