Este 25 de agosto, Whatsapp anunció un cambio en su política de privacidad con el que comenzará a compartir información de sus usuarios con Facebook y todas las compañías de su propiedad a fin de mejorar la experiencia de usuario.

Esta mejora eventualmente se traduciría en avisos y sugerencias más relevantes pero realmente constituye un cambio radical en las condiciones de privacidad anteriores. Inicialmente, Whatsapp garantizaba que la información de los usuarios no sería utilizada para fines comerciales bajo ninguna circunstancia. Tras ser adquirida por Facebook es claro el cambio de rumbo de la compañía.

En estos días, los usuarios deberían estar recibiendo una notificación informándoles sobre los nuevos términos de uso en los que, por default, se acepta que la información sea compartida entre todas las compañías bajo el grupo empresario de Facebook. El detalle que la mayoría de los usuarios no percibe es que existe la posibilidad de rechazar que Facebook acceda a sus datos.

Para hacerlo, al recibir la notificación sobre el cambio de política, simplemente hay que tocar en la parte inferior donde dice “Leer más sobre el cambio a nuestros términos de uso y política de privacidad” y luego desactivar el toggle que dice “Compartir la información de mi cuenta de Whatsapp con Facebook para mejorar mi experiencia”.

Para aquellos usuarios que ya hayan aceptado el cambio, Whatsapp cuenta con un período de gracia de 30 días para arrepentirse y rescindir, parcialmente, el acceso a Facebook a sus datos. Para hacerlo es necesario acceder a la configuración de Whatsapp y, en la sección “Mi Cuenta” de-seleccionar el ítem que dice “Compartir la información de mi cuenta”.

Esta opción no evita que Facebook utilice la información para propósitos de -Según los términos de uso de Whatsapp– “Mejorar la infraestructura y sistemas de entrega, entender mejor cómo se utilizan los servicios de la compañía, mejorar la seguridad del sistema y combatir el spam, el abuso y las actividades ilegales”.

El cambio de los términos de uso de Whatsapp abre otro capítulo en el debate entre seguridad y privacidad que conlleva el auge de las redes sociales y, por el momento, sigue expandiendo las fuentes de información privada a las que compañías como Facebook tienen acceso.