Ñoño es una agencia especializada en contenidos 360° que, en conjunto con la fundación Dónde Quiero Estar (DQE), encontraron una forma de brindar algo de alivio y comodidad a pacientes que están recibiendo tratamientos de quimioterapia, utilizando realidad virtual.

El tratamiento de quimioterapia puede resultar extremadamente incómodo para algunos pacientes, es un proceso extenso, aburrido y doloroso. Durante años se exploraron distintas formas de hacer de la experiencia algo más llevadero.

La Realidad Virtual ofrece una nueva herramienta para el tratamiento de pacientes de una enorme gama de condiciones desde fobias hasta trastornos de ansiedad y cada vez son más los usos que distintas organizaciones encuentran para esta tecnología.

Actualmente hay más de 12 hospitales que utilizan la realidad virtual para acompañar el tratamiento de quimioterapia, lo que se traduce en más de sesenta pacientes a la semana en la ciudad de Buenos Aires solamente.

Crédito: AJ+

La fundación Donde Quiero Estar tiene la misión de humanizar el tratamiento oncológico para mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Normalmente lo hacen mediante talleres de arte, manualidades, masajes y otro tipo de actividades pensadas para ayudar a los pacientes. Hace unos meses la fundación se asoció con Ñoño, una agencia especializada en contenidos 360° con la idea de brindar una nueva experiencia a los pacientes y ayudarlos a distraerse del tratamiento.

De esta forma los pacientes pueden recorrer ríos, playas, montañas y un sinfín de otros escenarios sin moverse de la sala de tratamiento.

Está comprobado que esto ayuda a distraer y relajar a los pacientes, teniendo un impacto directo en su estado de ánimo y, consecuentemente, en la eficacia del tratamiento. Hospitales de todo el mundo ya realizan esta práctica que, gracias a DQE y Ñoño, llegó este año a la Argentina.

La parte técnica es simple; los pacientes utilizan headsets de realidad virtual mientras están recibiendo tratamiento y “recorren” una escena virtual junto a un acompañante que los guía a través de la experiencia. Este tipo de tratamientos complementarios tienen efectos inmediatos en la comodidad y el bienestar de los pacientes.

El caso de DQE y Ñoño es un ejemplo de cómo Las nuevas tecnologías, como la realidad virtual en este caso, tienen el potencial de mejorar exponencialmente las vidas de las personas.

Imagen