Fasten es una compañía instalada en Boston desde octubre de 2015, que quiere cambiar la forma de ver el negocio de las apps de transporte. Les cobra a los conductores una tarifa plana en vez de un porcentaje relativo.

Por cada viaje realizado, los conductores de Fasten sólo tienen que pagarle a la empresa un dólar.  Lo que hacen desde la compañía es unir a los pasajeros con los choferes. Nada más.

A diferencia de Uber y Lyft, que les cobran a sus empleados un porcentaje relativo al viaje que hayan hecho, esta nueva aplicación “vende la información de que un pasajero necesita un viaje. El conductor se encarga de llevarlos del punto A al punto B”, según afirma el cofundador de la compañía, Kirill Evdakov.

File illustration picture showing the logo of car-sharing service app Uber on a smartphone next to the picture of an official German taxi sign in Frankfurt, September 15, 2014. A Frankfurt court earlier this month instituted a temporary injunction against Uber from offering car-sharing services across Germany. San Francisco-based Uber, which allows users to summon taxi-like services on their smartphones, offers two main services, Uber, its classic low-cost, limousine pick-up service, and Uberpop, a newer ride-sharing service, which connects private drivers to passengers - an established practice in Germany that nonetheless operates in a legal grey area of rules governing commercial transportation. REUTERS/Kai Pfaffenbach/Files (GERMANY - Tags: BUSINESS EMPLOYMENT CRIME LAW TRANSPORT)
REUTERS/Kai Pfaffenbach

Desde que se puso en funcionamiento en 2009, Uber revolucionó el transporte privado de pasajeros. Empezó en San Francisco como una pequeña empresa, y la facilidad de pagar desde el celular sin tener que sacar efectivo o incluso la tarjeta hizo que se hiciera muy popular en poco tiempo.

Muy rápido empezó a expandirse hacia otras ciudades de Estados Unidos, hasta que su desembarco en Europa fue inevitable y la expansión fue mundial. El gran cambio introducido por la empresa fue muy importante especialmente en la generación millennial, que cada vez tiene menos contacto con el efectivo, y sumado al manejo constante de aplicaciones, hicieron que se den las condiciones ideales para este tipo de servicio.

cabifysCabify, por otro lado, es una empresa española que ofrece un servicio muy similar a Uber. Ofrece un servicio de autos privados, pero en mucha menor escala. Está presente en numerosas ciudades de España y en algunas de América Latina. No tuvo el mismo impacto que su start up antecesora.

¿Llegará Fasten a la región? Por ahora sólo está activo en Boston, así que habrá que estar atentos al progreso que hace en Estados Unidos y ver si desembarca en algún país de Latinoamérica.

 

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