“Hace 9 años comencé a trabajar con nanoestructuras para el transporte de activo (sustancias) y desde el inicio quedé impresionado con los efectos que se pueden lograr con esta tecnología.”

La nanotecnología se define como el desarrollo de ciencia y tecnología a niveles atómicos y moleculares, en la escala de aproximadamente 1-100 nm, para estudiar y comprender los fenómenos de los materiales en dicha escala nanométrica y para crear y usar estructuras, dispositivos y sistemas que tengan nuevas propiedades y funciones propios a su tamaño.

“El uso de la nanotecnología ya no es ciencia ficción”

Existen en la actualidad algunas técnicas que se encuentran en distintas etapas de prueba y otras que ya se están utilizando en el país y el resto del mundo. En la década del 60,  Richard Feynman (reconocido como el padre de la nanotecnología) presentaba el concepto “swallow the surgeon” <tragarse al cirujano>, que predecía la fabricación de nanorobots”, que se tomarían o inyectarían directamente y atacarían selectivamente los tejidos dañados, incluso protegiendo de ataques externos y restaurando la funcionalidad de los órganos. A pesar de que aún no hemos llegado a estas instancias, se puede afirmar que se ha avanzado notablemente en el diseño de nanoestructuras que incorporan distintas funcionalidades y pueden desempeñar un papel muy similar al propuesto por Feynman. El uso actual de la nanotecnología en la medicina y salud consiste en aplicaciones de nanopartículas y nano estructuras para el desarrollo de sistemas de diagnósticos y terapias. Esto ha dado lugar al nacimiento de una nueva disciplina denominada nanomedicina que se enfoca hacia la mejora en la calidad del servicio al paciente, con mayor personalización, menores costos y alto valor agregado. Sin lugar a dudas, el uso de la nanotecnología en el campo de la medicina podría revolucionar la forma de detectar y tratar el daño al cuerpo humano y las enfermedades en un futuro inminente.

De la salud a la agricultura

Hace ya hace varios años se menciona que “la nanotecnología tiene el potencial para revolucionar la agricultura”. Las tecnologías como métodos de nanovehiculización y liberación controlada desarrolladas para aplicaciones médicas, han revolucionado el uso de pesticidas y herbicidas. Estos nanovehículos son pequeñas esferas nanoencapsulados de tamaño de 100 a 250 nm (1 millón de veces más pequeños que una hormiga), formadas por una estructura de bicapa lipídica, diseñadas para transportar y penetrar más eficientemente las células, permitiendo que los ingredientes activos (herbicidas, funguicidas, pesticidas, fertilizantes, etc) hidrosolubles o liposolubles sean mejor absorbidos por los microrganismos y plantas con el objetivo de lograr que utilicen agua y agroquímicos de manera más eficiente, reduciendo cantidades, contaminación y permitiendo que la agricultura sea más amigable con el medio ambiente.

Argentina es sin duda una potencia mundial productora de alimentos y el campo de la nanotecnología abre nuevas aplicaciones y oportunidades para la agricultura. Su uso en el mundo se incrementa año tras año. Muchas empresas hacen formulaciones que contienen nanopartículas dentro del intervalo de tamaño de 100 a 250 nm que son capaces de disolver en agua con mayor eficacia que los existentes (aumentando así su actividad). Una de las empresas agroquímicas más grandes del mundo, Syngenta, ya comercializa productos con nanotecnología como Primo MAXX®, Karate® ZEON y Gutbuster. En argentina la Red Surcos lanzó recientemente al mercado un 2,4D (herbicida) que con nanotecnología en su formulación.

En el 2014 se unieron el INTI, el INTA con el apoyo de la Fundación ArgenINTA y la Fundación Argentina de Nanotecnología, para crear una escuela regional para formar a profesionales de distintas disciplinas en esta nueva rama científica y fomentar su aplicación en las cadenas de valor agroindustriales y alimentarias en línea con el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación “Argentina Innovadora 2020”, que pone a la nanotecnología como una de las áreas que puede transformar la actividad agropecuaria.

Muchos son los desafíos que deben ser tratados, como el aumento de la escala de los procesos productivos y la reducción de costos, por ello a principios de 2014 iniciamos en la Universidad de Morón la instalación del Laboratorio de Nanoencapsulación, con fondos provisto por la Fundación Argentina de Nanotecnología, el LNE es una planta piloto productora de nanovehículos que desarrolla procesos industriales de bajo costo para producir estos productos.

Estos esfuerzos permitirán potenciar al país como proveedor de alimentos para el mundo, optimizando la inversión económica, utilización nuevas tecnologías para producir de manera más estable y eficiente, superando las normas de calidad más exigentes, con el consiguiente beneficio para la sociedad, el ambiente y los consumidores.

Julio Laurenza

Fundador del Laboratorio de Nanoencapsulación de la Universidad de Morón

CEO de NANOTICA

jlaurenza@nanotica.com.ar