Hace ya seis semanas que Apple está involucrada en un escándalo/batalla legal con el FBI.
Según reportes, el ente gubernamental reclamó a través de la corte que la compañía de Tim Cook colabore para liberar el iPhone de uno de los responsables de los tiroteos de San Bernardino. Ante la negativa de Apple se disparó una disputa legal entre los principios de la seguridad nacional y la privacidad de los usuarios.
Más allá de la polémica puntual, que terminó con un fallo de la corte a favor de Apple y desencadenó en que el FBI encontrara una forma alternativa de desbloquear el teléfono, se generó una discusión que podría cambiar el panorama de Silicon Valley y el ecosistema digital en los próximos años. El centro del debate es en torno a la privacidad y el uso que las compañías deben/pueden dar a la información de sus usuarios frente a distintas situaciones. (Sí, es básicamente el argumento de Civil War, la película de Marvel)
Esta mañana, en una maniobra inteligente que le da a la compañía una forma de evitar ser arrastrada a una disputa controversial, Whatsapp habilitó la encriptación end-to-end para sus más de 1.000 millones de usuarios. Es por eso que quienes utilicen la aplicación probablemente se hayan encontrado con el siguiente mensaje:
¿Qué significa que el servicio utilice encriptación End-to-end? En pocas palabras, esto se traduce a que ni siquiera los empleados de Whatsapp tienen acceso a los mensajes, llamadas o archivos que se compartan a través de la plataforma.
De esta forma, Whatsapp se aleja de la polémica antes de que la misma la alcance. Con este tipo de encriptación, la compañía no tiene los medios para responder a reclamos como el que el FBI le hizo a Apple. Este tipo de protocolos de encriptación son de los más seguros en términos de privacidad y ya son implementados por aplicaciones como Telegram. La otra cara del debate es que ahora Whatsapp podría, hipotéticamente, ser utilizado para planear, coordinar y ejecutar delitos o actividades terroristas con total impunidad.
La pelea privacidad vs. seguridad plantea una discusión a lo Civil War pero con menos super-héroes. Es difícil declarar que un bando está absolutamente en lo correcto y otro no. Estén atentos, los próximos meses serán clave para determinar cómo avanza el debate entre seguridad y privacidad.





